Karina Guzmán regresó ilusionada con el nuevo edificio para su escuela

Durante una reunión mantenida el sábado pasado en San Juan, donde festejó su día, le pidió al ministro de Educación de la Nación Alberto Sileoni, que construyeran un nuevo establecimiento en el Albardón.
Pasado el mediodía de ayer regresó desde la provincia de San Juan la docente santiagueña Karina Guzmán, quien fuera distinguida por el Ministerio de Educación de la Nación con el premio “Maestro Ilustre”, por su dedicación y su fuerte vocación a favor de la educación de los niños.

Si bien son innumerables las anécdotas que recogió en la tierra natal de Domingo Faustino Sarmiento, también trajo consigo la ilusión de conseguir un nuevo edificio para su humilde escuelita Nº 578 de El Albardón, departamento Mitre, ya que fue el único pedido que le realizó al ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni.

“El sábado por la tarde mantuvimos una reunión con el ministro y cada una de nosotros se fue presentando, y nos dijeron que podían pedirle cosas. Si bien son muchas las necesidades que tenemos, lo único que le pedí fue un edificio para mi escuelita”, comentó Karina.

La maestra, que está radicada en la ciudad de Sumampa, arribó ayer de regreso a Santiago del Estero procedente de la ciudad de San Juan, donde estuvo desde el sábado para participar del acto que se realizó en la casa natal de Domingo Faustino Sarmiento, en el que se entregó el premio “Maestro Ilustre” a docentes de todo el país.

Entre las anécdotas que le dejó este viaje, Karina dijo que se emocionó mucho cuando se acercó a saludarla una joven santiagueña, cuya familia está afincada desde hace tiempo en San Juan.

“Hubo un desfile, y como yo iba con un cartel que decía Santiago del Estero, se me acercó una jovencita que me pidió sacarse una foto conmigo. Luego, entre la gente vi a un señor mayor que agitaba sus brazos y me saludaba y me decía ‘fuerza Santiago del Estero’. Después me contaron que era una familia de santiagueños que desde hace mucho tiempo viven en San Juan”, relató.

Antes de partir a San Juan, la maestra destacó que este reconocimiento nacional “permitirá abrir nuevas puertas para que se conozca una escuelita del interior santiagueño, ubicada en una zona de los bañados del río Dulce; a pesar de ello, nada hace que bajemos los brazos y seguimos inculcando valores y conocimientos a nuestros pequeños”.

Karina en todo momento destacó al buen trato que le dispensaron los organizadores del homenaje desde que llegó a suelo sanjuanino, y repitió que el premio es fruto del esfuerzo que realizó con el apoyo de toda su pequeña comunidad.

“No podía haber permanecido 24 años en un lugar como El Albardón, sin el apoyo constante de mi familia y de toda la comunidad. Sufrimos muchas inundaciones y nunca perdí un día de clases. Pasé prácticamente los mejores años de mi vida en esta escuelita y ahora ver su nombre en un acontecimiento tan especial, me llenó de emoción”, recordó la docente.

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