Jóvenes sanjuaninos prueban cóctel peligroso

Jóvenes sanjuaninos prueban cóctel peligroso
El caso de dos jóvenes que consumieron cerveza con lavandina tuvo resonancia nacional. Sin embargo, ocurrió tiempo atrás. La puesta en conocimiento del tema pone en aviso a los padres de la situación peligrosa en la que pueden caer los hijos.
San Juan volvió a ser noticia nacional, ayer, con el tema de la ingesta de un nuevo cóctel que preparan los adolescentes en “la previa” para ir a bailar. Se trata de la mezcla de cerveza con lavandina, que consumieron dos jóvenes de 14 y 16 años, pero por suerte no sufrieron mayores consecuencias.

Si bien el tema resonó ayer, lo cierto es que uno de los casos sucedió en abril de 2012 y el otro hace siete meses atrás. La doctora Marta Bustos de Torcivia, jefa del servicio Adolescencia del Hospital Guillermo Rawson, aseguró que se trataron de casos separados.

“El tema tomó estado público ayer, pero son casos viejos. Los medios de comunicación lo han magnificado; sin embargo, esto si sirve para advertir a los padres de la situación en la que pueden caer sus hijos, adolescentes, principalmente. Esto sirve para alertar a los padres”, destacó la doctora.

“Fueron dos adolescentes mujeres que ingresaron al nosocomio con un aparente dolor de ovarios y ligero dolor de estómago. Al consultarles que habían comido o tomado, reconocieron haber ingerido un litro de cerveza a la que le agregaron seis gotitas de lavandina. Aclaró que se trata de casos aislados, sin conexión entre sí, y que ninguno presentó signos de intoxicación, que hubiese derivado en la intervención de hacer un lavaje de estómago”, explicó la profesional a Diario El Zonda.

La razón de hacerlo es porque aseguran que la mezcla logra mayor excitación y disminuye los efectos del alcohol y así les permite consumir más para estar más estimuladas.

Respecto si en el Servicio de Urgencias del hospital público han ingresado casos de jóvenes que hayan consumido bebidas alcohólicas con sildenafil (droga de la conocida pastilla azul, cuyo nombre comercial es Viagra), la doctora Bustos dijo que no ha habido casos de este tipo, pero si tiene conocimiento de que usan esa fórmula. Y si aseguró que saben ingresar al servicio casos de jóvenes con coma alcohólico.

“La previa puede llevarlos a la muerte a los chicos. Empiezan con cerveza, siguen con fernet y coca, luego otro tipo de bebidas alcohólicas y terminan con champan. Es decir, terminan consumiendo varios grados de alcohol”, comentó la doctora, quien acotó que esta problemática afecta a jóvenes de cualquier nivel socioeconómico, que en promedio se da a partir de los 15 años, de ambos sexos, lamentablemente.

Diario El Zonda consultó sobre el tema al doctor Andrés Manini, director del Centro por la Vida, que atiende casos de adicciones (droga, alcohol, ludopatía) y dijo que “lo que ha trascendido -ayer-, es algo que no es nuevo, se viene utilizando hace tiempo. La fórmula es un depresor con algún estimulante; esto se da por ejemplo entre el alcohol y cocaína, lavandina u otras sustancias. Estas combinaciones hace que el efecto depresor del alcohol no se note tanto y les permite seguir consumiendo más alcohol”.

“La patología de consumo episódico excesivo de alcohol, que es lo que comúnmente se llama borrachera, no es una cuestión menor. El hecho de que los menores y también los adultos, consuman de forma desmedida, provoca lesiones en el corazón, cerebro, hígado y en el resto del organismo; pero también puede generar consecuencias agudas de índole social como es el caso de sufrir un accidente por conducir una moto o automóvil, e incluso provocar la pérdida de una vida, propia o ajena”, explicó el doctor.

El Centro por la Vida, específicamente, trabaja con dos grupos de 30 a 35 personas que intentan recuperarse de los problemas que tienen con el alcohol. El menor es de 13 años de edad y el mayor alcanza los 40 años.

“Estos datos no son representativos porque en realidad, de la cantidad de personas que consumen alcohol en San Juan, no todas consultan ni se hacen tratar y puede que su familia desconozca de la problemática. En el Centro solo asisten personas que son derivados por orden judicial o bien son llevados por algún familiar”, explicó Manini, quien señaló que tristemente, cada vez, más temprano los chicos empiezan a consumir drogas. En promedio, a los 9 o 10 años comienzan con las drogas legales, que son el tabaco y el alcohol, y después buscan otro tipo de drogas. Y no hay diferencia de nivel socieconómico.

Para prevenir que los jóvenes caigan en el mundo de las adicciones, el Centro por la Vida realiza tareas de prevención en las instituciones públicas y privadas de escuelas, ONG, clubes, etc. “Tratamos de acercarnos a los jóvenes y adultos, también, para que vean cómo el consumir alcohol u otras sustancias a temprana edad es una situación anormal y peligrosa para su salud”, dijo Manini.

Esta institución del Estado provincial atiende prioritariamente a personas que no tienen obra social, pero también recibe pacientes con obra social sindicales que no le dan solución para ser tratados en instituciones privadas.

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