Jóvenes Radicales presentes en la reunión seccional de Chacabuco

La agrupación política 'Jóvenes Radicales de Chivilcoy' participó de la reunión seccional de la Juventud Radical, que se llevó a cabo el 2 de febrero en la ciudad de Chacabuco. Nicolás Mare, Maximiliano Bardengo y Jerónimo Caorsi fueron los encargados de representar a nuestra ciudad, quienes participaron junto a representantes de las Juventudes de Chacabuco Alberti, Junín, 9 de Julio, Trenque-lauquen y Pehuajó
Durante el encuentro, los participantes dialogaron sobre la política del agua y la problemática de arsénico en la misma. También, debatieron sobre la ley que estaría siendo impulsada por una diputada de Alberti, que consiste en llamar 'Néstor Kirchner' a las escuelas provinciales que carezcan de nombre.

La próxima seccional quedó estipulada en Marzo en la localidad de Junín.

Cabe destacar que en esta oportunidad se presentó una Juventud Radical recientemente formada de la localidad de Lincoln, en pos de poder sumarse y participar en los trabajos de la sección.

Problemática de arsénico en el agua

Los diferentes participantes del encuentro dieron a conocer los resultados de los trabajos en cada distrito sobre esta problemática. Además, se visualizó un programa que detalla las políticas de contaminación que estaría teniendo la empresa farmacéutica Alemana 'Bayer' en Chacabuco y las consecuencias de los alimentos transgénicos sobre las personas. El objetivo de estas actividades fue seguir informándose acerca de los efectos que causarían estas prácticas en la población y cómo informar a los ciudadanos sobre sus efectos.

Nombre a las escuelas

El otro tema que se trató durante el encuentro fue sobre la ley que se estaría impulsando por parte de una diputada del FPV de la localidad de Alberti, sobre ponerle Néstor Kirchner a la escuelas provinciales que les falte nombre.

En referencia a este tema, Nicolás Mare, integrante de Jóvenes por Chivilcoy, expresó: 'Tuvimos una pequeña charla por un correligionario de Junín que forma parte del consejo escolar de allí, informándonos sobre qué consistía y lo que se podría hacer en caso de que exista algún establecimiento educativo que esté en condiciones de poder portar ese nombre. La decisión conjunta fue que, en cada localidad se dialogue en su caso con los directivos de las instituciones y con las familias de los alumnos para informarles sobre lo que podría pasar en la escuela, ya que pensamos que una institución educativa no puede portar el nombre de un sujeto muerto hace poco y, en caso de usar ese nombre, debe ser consensuado entre los directivos y familiares que conforman esa misma'.

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