Justifican trabas a productos de Brasil y crece el conflicto

Lo hizo la ministra de Industria. Su par brasileño la invitó a reunirse. Giorgi le contestó que antes debía dejar pasar autos argentinos.
El Gobierno contestó el freno brasileño a los autos nacionales con una dura carta que firmó la ministra de Industria, Débora Giorgi. Hubo una inmediata respuesta de Brasil. Y, luego, otro reclamo argentino. El conflicto crece, y el comercio entre ambos países se traba más aún.

Giorgi le escribió a su par, el ministro Fernando Pimentel, justificando lo que desde un principio cayó pésimo en Brasil, cuando Inacio Lula Da Silva era aún presidente, y que con Rousseff se complicó más: la Argentina aplicó licencias no automáticas a algunos productos brasileños. Según publicó ayer la prensa brasileña, en las aduanas argentinas se frenó el ingreso de 800.000 pares de zapatos de su país, así como maquinaria agrícola y equipos de electrónica, computadoras, celulares, heladeras, calefones y lavarropas.

Eso provocó presiones de los industriales brasileños y, así, el jueves Brasil aplicó represalias, frenando las compras de autos y autopartes. En forma inmediata, 2.000 vehículos despachados desde Argentina quedaron en la frontera. Sin embargo, el Gobierno argentino dice que Brasil aplica regulaciones solapadas a su comercio y que el saldo comercial entre ambos países es deficitario para la Argentina desde 2003.

Lo primero que dejó en claro la carta de Giorgi del jueves, que se difundió ayer, es que las medidas son legales. "Quiero enfatizar que las medidas que ha tomado y pudiera tomar el Gobierno argentino, ya sea de defensa comercial, de monitoreo del comercio o de investigaciones aduaneras, se enmarcan en un todo en los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio, y no tienen como destino a ningún país en particular y menos aún a Brasil", rezó.

La respuesta de Pimentel llegó ayer en sólo dos párrafos. Primero le agradeció la carta recibida, y le informó que los temas señalados por ella "están siendo y continuarán siendo objeto de discusión bilateral".

Luego de dejar así todo lo planteado por Giorgi de lado, vuelve a los reclamos brasileños: "En tanto, sobre los puntos planteados por el gobierno brasileño, entiendo que es necesario iniciar un diálogo constructivo". Y aclara que "estoy a disposición de vuestra excelencia" para hacerlo, y que en caso de que la Argentina "desee" iniciar ese diálogo, "realicemos un encuentro en Brasilia".

Giorgi se comunicó con Pimentel por teléfono. Le dijo que aceptaba la propuesta de encontrarse, pero que debía ser en Foz de Iguazú, a mitad de camino. Y que antes Brasil debía levantar las trabas a los autos argentinos. El ministro brasileño quedó en responderle en 48 horas, dijeron fuentes oficiales argentinas. La historia continúa.

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