Tras la medida cautelar impulsada por un grupo ambientalista, la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata dispuso la suspensión de “las obras de desmonte en el Bosque Ribereño Avellaneda-Quilmes”. La interrupción será por 30 días que luego pueden prorrogarse.
La medida judicial - firmada por los jueces Julio Reboredo y Leopoldo Schiffrin-responde a un pedido que hicieron un grupo de vecinos e integrantes de una asociación ambiental que denunció que el proyecto-mencionado por muchos como el nuevo “Puerto Madero” de la zona sur del Gran Buenos Aires- “afecta gravemente al medio ambiente al destruir uno de los últimos vestigios del bosque nativo costero en la región”.
Junto con esa demanda, solicitaron la “urgente suspensión” del trabajo que la compañía había iniciado, pero en ese momento, el Juez de Primera Instancia Alberto Recondo se declaró “incompetente para actuar en el pleito sin pronunciarse sobre la medida cautelar solicitada”.
Finalmente, a fines del mes pasado, la Cámara Federal revocó la decisión del magistrado, ratificó su competencia y dispuso la medida cautelar requerida por la asociación ambiental y los vecinos.
Ante esto, la decisión fue notificada el jueves a los demandados, quienes “deberán cumplirla inmediatamente”.
En tanto, según explicaron los ambientalistas, el lugar afectado por la construcción “tiene un gran valor para la conservación de los recursos naturales, ya que constituye el límite austral de dispersión de varias especies y es hábitat de animales y plantas poco frecuentes en la región”.
Además, fue reconocido “como un bosque nativo de importancia fundamental y el último espacio verde significativo de una región que tiene sólo el 2 por ciento de los que debería tener según las pautas aprobadas por la Organización Mundial de la Salud”.
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