La justicia de Junín desestimó in limine la denuncia de los hermanos Armani

Un oficio de la UFIyJ 9 de ese Departamento Judicial, a cargo de Mirta Monclá, resolvió rechazar sin más trámite la presentación de los Armani, que pelean por establecer su identidad tras un proceso de adopción que, como mínimo, sólo puede considerarse como bastante sospechoso

La justicia de Junín desestimó in limine la denuncia de los hermanos María Fernanda y Martín Armani, quienes luchan por establecer fehacientemente su identidad luego de que, en 1975, fueran cedidos en adopción en un trámite que sólo puede considerarse como bastante sospechoso.

Pero según la fiscal Mirta Monclá, a cargo de la Unidad de Instrucción y Juicio Nro. 9 de ese Departamento Judicial, "no se da en autos la configuración de delito penal alguno", por lo cual, "a criterio de la suscripta, corresponde el rechazo in limine de la denuncia, sin que sea necesario evacuar diligencias instructorias de la misma".

Según el oficio en cuestión, aludiendo a la investigación penal preparatoria 04-00-008353 iniciada por los hermanos Armani, la fiscal argumenta que "la simple denuncia no implica el fatal impulso del proceso; debe ser jurídicamente relevante y narrativa de hechos que puedan constituir infracción a la ley penal. En caso contrario, sin que sea necesario practicar medida alguna de sumario tendiente a la acreditación de sus presupuestos".

La resolución, de tres puntos concluye desestimando "los presentes obrados por no surgir de las actuaciones elementos que acrediten constituya delito alguno; debiendo comunicar la presente resolución al Juzgado de Garantías Nro. 2".

LA HISTORIA DE LOS

HERMANOS ARMANI

Como es de público conocimiento, a través de este diario se dió a conocer la traumática historia de los hermanos Martín y María Fernanda Armani -o Mattioli, que tal sería en realidad el apellido que les corresponde- quienes están luchando por recuperar su identidad, tras un proceso de adopción que, en rigor sólo puede considerarse como bastante sospechoso.

Ya hemos relatado como, luego de que sus padres biológicos padecieran distintos problemas, ambos hermanos, parte de un núcleo original de cinco, fueron entregados en tenencia al matrimonio Armani-Orlante.

Lo que los hermanos sospechan es que posiblemente se hayan aprovechado de la situación que atravesaban sus padres biológicos para fraguar una adopción plena que, inclusive, conllevaría la duplicación de actas de nacimiento -ambos fueron asentados primero con el apellido Mattioli y luego, en Salto, como Armani- y documentos de identidad.

Por ende, lo que no entendemos es por qué para la justicia "no hay delito"; como mínimo, hay presunción de irregularidades en el trámite de adopción. Sino, ¿por qué dos partidas de nacimiento?¿Por qué dos documentos de identidad?

Por otro lado, ¿cómo es posible que la justicia ni siquiera haya ordenado pruebas de ADN a efectos de determinar cuál lazo biológico es el real? No estamos acusando a los Armani-Orlante, ni presumiendo de la existencia de connivencias entre funcionarios judiciales y del Estado. Pero nos parece que hay muchas cosas para aclarar que no se resuelven con una desestimación in limine.

Inclusive, no entendemos -entre tantas cosas que no entendemos de los fiscales de Junín- por qué, si bien podría no haber elementos para determinar la configuración de un delito, no se procuró seguir adelante una línea de investigación a efectos de propender al objetivo principal, que es el de establecer claramente la identidad biológica y civil de los hermanos Armani-Mattioli.

Aquí claramente un fiscal apeló a un mero tecnicismo para soslayar una causa que debería ser investigada a fondo, e inclusive sin ordenar por lo menos alguna diligencia posterior en pos de aclarar por lo menos qué fue lo que sucedió.

Una denuncia penal que implica cuestiones que claramente están vinculadas a la identidad de las personas -derecho humano fundamental si los hay- no puede desestimarse in limine. No debería ser así, por lo menos.

EL CAMINO NO ESTÁ

CERRADO, SEGÚN NANI

Por otro lado, el patrocinante de los hermanos Armani, Jorge Nani, le aseguró ayer a este diario que en modo alguno, a su criterio, "el camino (de la causa) no está cerrado" y que, en tal cometido, se constituiría en estos días como particular damnificado a los efectos de requerir nuevos elementos -que a su juicio no se tuvieron en cuenta- para proceder a la reapertura de la causa.

Comentá la nota