Todavía no sabe muy bien qué fue lo que le pasó a su bebé. De lo que sí está segura es que lo perdió en la Clínica Nuestra Señora de la Dulce Espera el 17 de abril de este año y que “para seguir” necesita respuestas. Tras permanecer cuatro días internada en José C. Paz por rotura de bolsa, Gloria Sandona Roldón fue trasladada al centro privado de Sarandí el último día de febrero. Casi un mes después y por cesárea, el 21 de marzo, fue mamá de Thiago Ariel Lezcano. “Lo escuché llorar y lo llevaron a neo por su bajo peso, me dijeron que se iba a poner bien”, recuerda.
Pero tres semanas después se desencadenó el momento que no la deja “conciliar el sueño”. El pequeño se puso grave y no vivió muchos días más. Ahora la Justicia investiga detalles clave de su relato: esta mujer reclama que le negaron el traslado al Garrahan cuando descubrió que su hijo era alimentado con “parenteral” porque “la obra social no les mandaba leche” y, entre más datos, sostiene que en la historia clínica hubo modificaciones en cuanto al kilaje del recién nacido.
La historia de Thiago es una de las 18 denuncias por averiguación de causal de muerte en la Clínica Nuestra Señora de la Dulce Espera. Sólo en septiembre, ingresaron 13 a las UFIs del Polo Judicial de Avellaneda, según le informó a TN el Ministerio Público Fiscal de la provincia de Buenos Aires. A ese número se le suman dos casos más este año, a principios de año. Uno de ellos es el de Noah López, el bebé de 90 días que murió hace casi cuatro meses. Dos casos más en 2013 y uno en 2012. En septiembre, además se presentaron tres denuncias por la mala atención médica en la institución.
Estas nuevas causas, que en su mayoría cuentan con el patrocinio de la abogada Clarisa Venturino, se asentaron masivamente en la Justicia cuando las acusaciones de los familiares de ex pacientes del establecimiento arribaron a los medios de comunicación. Sin embargo, todos los decesos que se investigan ocurrieron en fechas diferentes, incluso varios años atrás. Una corresponde al 2003, otra al 2010, tres al 2011, tres al 2012, tres al 2013 y dos a este año.
Son en total dieciséis casos que desde el mes pasado se encuentran en la etapa de Investigación Penal Preparatoria (IPP), que persigue comprobar la existencia de los hechos y determinar, en caso de corresponder, las circunstancias agravantes, atenuantes o que incidan en la culpabilidad. En esta instancia judicial asimismo se busca individualizar a los autores o partícipes del episodio, como también precisar los presuntos daños causados.
PREVIO A LAS REPERCUSIONES. Antes de los ingresos de septiembre, el Polo de Avellaneda ya había recibido otras demandas por fallecimientos en la Clínica de Sarandí: dos este año, una en enero y otra en junio; dos en 2013, en marzo y diciembre y una en la última semana de abril de 2012. .La historia de Noah López, el bebé de 90 días que murió hace casi cuatro meses, fue el desencadenante de esta ola de denuncias. El pequeño, según contó su mamá Antonela Ábalos, ingresó a la Clínica Nuestra Señora de la Dulce Espera el 18 de mayo por una bronquitis que desembocó en una neumonía. "Después le agarró una displasia y un virus que le comió el pulmón”, agregó. Luego de reiterados pedidos, el 10 de junio la mujer consiguió el traslado del paciente al Hospital Español ubicado en la Capital Federal, pero el cuadro de gravedad era irreversible. El nene murió ese mismo día.
Por la investigación de este caso (que arrancó en junio), hace un mes fueron llamados a declarar dos médicos que atendieron a Noah en el nosocomio porteño, Aníbal Rivera y Juan Alconada Magitano. La citación judicial, emitida desde la Fiscalía Número 1 a cargo de la letrada María Alejandra Olmos Coronel, fue en calidad de testigos. Ambos dieron testimonio sobre el estado en el que recibieron al bebé. Y, aunque no trascendieron las respuestas, la intención era que los profesionales confirmaran o descartaran que el paciente fue enviado desde el establecimiento de Sarandí con un ingreso por guardia y no con un traslado de urgencia, tal como denunció Ábalos.
LA VERSIÓN DE LA CLÍNICA. Desde el establecimiento emitieron un comunicado en el que sostuvieron que son “víctimas de una difamación totalmente injustificada siendo utilizada para un fin puramente político” de una concejal del FpV que impulsó el pedido de informe, Verónica Juárez, y de un periodista local del diario El Sindical.
Los directivos de la misma se negaron a la propuesta de TN de recorrer el centro médico e incluso se abstuvieron de hacer un descargo. Sí cuestionaron enfáticamente el tratamiento que la prensa le dio al tema.
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