A partir de la aplicación en Formosa de la ley de narcomenudeo, muchos son los interrogantes acerca de la eficiencia de esta ley como así también las dudas acerca de porque la mayoría de los operativos más importantes contra el narcotráfico se dan en juzgados federales fuera de la provincia
En contacto con Radio Uno, el Fiscal General de Tucumán, Gustavo Gómez, dio su opinión al respecto, “yo soy muy crítico de la manera en que se encara el narcotráfico porque creo que en realidad los actores ante este problema no se están poniendo de acuerdo. Le pido que se imagine usted una mesa de cuatro patas donde por un lado están las fuerzas de seguridad, por otro lado está el gobierno, la tercera pata son los jueces y la cuarta pata son los fiscales.
Hay una incomunicación y es imposible convencerlos de que hay que sentarse los cuatro en esta mesa para discutir las estrategias en torno al narcotráfico y francamente cada uno tira para su lado entonces eso hace que fracasemos”.
En referencia al enjuiciamiento con vinculaciones con traficantes de uno de los jueces federales de Salta, Raúl Reynoso, quien participó de varios foros en Formosa con otros jueces federales, aseguró que: “creo que la manera en que estalla el caso Reynoso tiene más que ver con la política que con otros casos porque la corrupción dentro del ámbito de los magistrados, de los jueces federales, es mucho más habitual de lo que se imagina.
Nosotros acá en Tucuman, hace muchos años ya tenemos un juez condenado por delitos de corrupción, tenemos otro en proceso de enjuiciamiento también por delitos de corrupción, en Salta un juez del tribunal federal fue destituido también con vínculos con el narcotráfico, a mi me parece que es mucho más común de lo que llega a la prensa y lamentablemente desde la prensa se le tiene un temor referencial a todos los que son jueces y fiscales y rara vez salen a difundirse especialmente en el interior provincial, críticas a los magistrados y yo creo que sería muy útil y pondría las cosas blanco sobre negro”.
Fracaso absoluto
Con respecto a la justicia federal tanto de Chaco como Formosa, Gómez no dudó en afirmar que son un fracaso absoluto en ese marco puesto que aunque numéricamente se reciban mayor cantidad de casos, menos del 5% o el 10% de esos expedientes que se inician por narcotráfico llegan a juicio oral y público. La Cámara de Casación Penal, por ejemplo la Sala 2, ha sacado algunas estadísticas en donde se demuestran que los recursos de casación que llegan por cuestiones de drogas, apenas es del 16% o el 17% de las causas y de esos expedientes casi la mitad se declaran nulos por la incompetencia de los tribunales al momento de dictar sus fallos”.
Agregó además que: “tenemos un serio problema, estoy convencido, soy fiscal desde que tengo 30 años y ya con 57 encima uno puede percibir que ha pasado mucha agua bajo el puente. La verdad es que en materia de narcotráfico yo le adjudico la mayor responsabilidad en esta derrota que tenemos a los jueces y a los fiscales.
Las fuerzas de seguridad, muchas veces se sienten vapuleadas por los magistrados que los critican en uno u otro sentido y con eso lo desanimamos”.
Ley de narcomenudeo
En referencia a la ley de narcomenudeo que se aplica desde hace un tiempo en la provincia, dijo que: “tengo un criterio contrario con respecto a que la justicia de la provincia ataque el narcomenudeo porque aquí se establecen problemas serios de competencias con la federal. La provincia de Córdoba que es la que mejor ha avanzado en este tema con fiscales especializados en el tema de narcomenudeo, exclusivamente como con equipo de policía especializada, no han conseguido aún con eso, derrotar el narcotráfico.
El problema no es quien los investigue o los juzgue porque por ejemplo, acá se sancionó la ley de narcomenudeo pero nunca se aplicó porque la justicia y los fiscales de la provincia reciben por año 60 mil causas penales y la justicia federal recibe por año 1200, asumo que en Formosa debe pasar otro tanto.
Agregó además que: “creo que un fiscal que está de turno y recibe tres casos de homicidio, recibe 40 o 50 robos a mano armada y le traen un caso de narcomenudeo, difícilmente pueda abocarse con la especialidad y el conocimiento que lo puede hacer un fiscal.
Otra cosas es muy distinta y es como encaramos el narcomenudeo, que ahí me parece que está la madre del borrego porque si usted encara el narcomenudeo con eficiencia que le da la propia ley, como el agente encubierto, como la entrega vigilada, como el caso del arrepentido, por ejemplo por un buen tiempo el narcomenudeo despareció porque los fiscales y los jueces se pusieron de acuerdo en autorizar a la Policía y que de un modo encubierto pudieran hacer supuestas compras en estos kioscos e inmediatamente cuando tenían un resultado positivo, caían con una orden de allanamiento”.
Explicó también que: “entonces esta es una manera eficiente de atacar el narcomenudeo, en esos operativos también se secuestraban los celulares e inmediatamente se disponía la búsqueda de los mensajes, los correos electrónicos, la justicia actuaba de modo inmediato.
Eso en gran parte del país no existe, cada vez que un policía pide una orden de allanamiento le demoran un mes, dos entonces hay una falta de coordinación absoluta en esta mesa de cuatro patas”.
Gómez tuvo su mirada con respecto a si la Argentina es un país de tráfico o de producción, “una cosa es la marihuana y otra la cocaína, la cocaína que es la que más transita por Tucumán tiene un proceso de purificación en Argentina, en nuestro país no se trata ni se produce la hoja de coca, se trae ya la cocaína elaborada en bruto desde Bolivia y se hacen procesos de purificación en las distintas etapas hasta llegar a los distintos centros internacionales, esas cocinas que existen en el interior generan en cada proceso de purificación algo que habitualmente se conoce como “crack” o como “Paco” que es un residuo de la cocaína en el proceso de producción. Eso es lo que está afectando a nuestras poblaciones, especialmente los más carenciados, los más pobres.
Cuando se transforma en un lugar de tránsito y de purificación, evidentemente también somos un país de elaboración. Casos como el de la efedrina que está en boga, habla también de que somos un país de elaboración. A mi me parece que sería menospreciar al narcotráfico y eso es lo que ellos buscan, suponer que únicamente somos un “pasaplatos” de acá para Europa o para otros países”.
Explicó también que: “acá tenemos procesos internos de purificación y de tratamiento, acá tenemos laboratorios químicos de los que se llaman las drogas de diseño y ahí estamos perdiendo una gran batalla de la que nadie habla. Tratar de atacar el problema porque la droga va de un lugar a otro, me parece un error”.
Dioxitek
El fiscal Gómez, como se lo conoce en la redes por su activa participación en foros ambientalistas, es especialista en delitos ambientales y también habló sobre Dioxitek, “yo tuve dos contactos, uno donde un tiempo atrás fui a dar una conferencia y una charla en donde me reuní con los ambientalistas ya acabo de recibir un correo electrónico con respecto a que ahí en el Polo donde tienen ustedes se han empezado a hacer trabajos y la construcción de la planta de Dioxitek”.
Finalmente aseguró que: “no se le debe ocultar información a la población y especialmente a nuestro país vecino porque construir este tipo de plantas con los problemas que generó en Córdoba, que esta planta está siendo trasladada de Córdoba a Formosa por el nivel de contaminación que esto ha generado en Córdoba.
Transportar de un lugar a otro, semejante peligro de contaminación sin revisar suficientemente si se han cumplido los reglamentos, etc o si se hizo en el marco de los convenios internacionales que se hicieron con Paraguay, me parece que es una acción de mucha soberbia de parte de la república argentina”.
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