El fallo concluye en que no hubo explotación laboral ni trata de personas en una empresa olivícola. El allanamiento fue en marzo.
Tras una investigación que demoró un poco más de nueve meses, la Justicia chaqueña determinó que en Catamarca no hubo explotación laboral ni trata de personas. En marzo de este año, la misma jueza que ahora dictaminó la desvinculación de quienes estaban imputados, ordenó un allanamiento en una finca local de la localidad de Valle Viejo por una denuncia por condiciones laborales indignas que habían realizado cosecheros chaqueños. Por estos hechos, el ingeniero Ernesto Álvarez Morales, asesor de la empresa, estuvo detenido casi quince días, los cocineros fueron privados de la libertad por diez días y el empresario Gustavo Lapenta pasó un mes y medio en el Servicio Penitenciario del Chaco.
Ya en octubre de este año, la Cámara Federal Penal de Resistencia revocó el procesamiento de todos los imputados en la causa. En ese fallo, se basó la jueza para dictaminar ahora que no existió ningún tipo de delito.
Los representantes legales de los empresarios y los empleados sintetizaron el dictamen al indicar que concluye en que no existió delito alguno, no hubo maltrato laboral y las cuatro detenciones realizadas fueron irregulares. Es por ello que los abogados y los involucrados estaban ayer en Chaco para retirar las cauciones que se habían depositado y documentación que había sido retenida.
"La actividad que realizaba Agrocosecha era lícita, ni siquiera había incumplimientos laborales. Es una buena noticia para empresarios olivícolas para que tengan la tranquilidad de que estos atropellos no pueden volver a ocurrir", afirmó uno de los abogados.
En la investigación judicial se determinó la falsedad de las denuncias realizadas. Y del testimonio de un grupo de trabajadores permitió determinar que el origen del conflicto fue por un grupo que no estaba conforme con el trabajo de la cosecha y exigía un colectivo para regresar a Chaco. Uno de los peones rurales envió un mensaje de texto a una radio chaqueña, alertó a sus familiares de una supuesta situación de maltrato y a partir de la difusión pública se generó el operativo para el rescate, con el aval de la jueza chaqueña.
Un operativo escandaloso
El 5 de marzo, la división Trata de la Policía chaqueña realizó un escandaloso allanamiento en una finca de Valle Viejo bajo las órdenes de la jueza Zunilda Niremperger por denuncias de supuesto maltrato laboral por parte de cosecheros chaqueños. Los trabajadores aseguraban que habían sido "engañados" y que no conocían la labor que venían a desempeñar en Catamarca.
Como resultado del operativo, más de un centenar de trabajadores fueron trasladados en un colectivo hasta Chaco. También se ordenó la detención de cuatro personas y se pidió idéntica medida contra un socio de la empresa que estaba en otra provincia.
El ministro de Gobierno de Chaco, Juan Manuel Pedrini, encabezaba el procedimiento judicial. Esta situación generó que en los días posteriores la Provincia presentara una queja formal al argumentar que se había producido un avasallamiento a la autonomía provincial. El reclamo también se llevó al Consejo Federal de Trabajo.
El 18 de marzo, el ingeniero Ernesto Álvarez Morales recuperó la libertad, tras casi dos semanas de permanecer detenido, luego de que la jueza chaqueña dictara su falta de mérito en la causa. También, los dos cocineros imputados quedaron libres.
En octubre de este año se revocó el procesamiento de los imputados y ahora fueron sobreseídos definitivamente.


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