"Las condiciones de venta deben estar garantizadas por la Justicia, quien preveerá en las disposiciones del pliego de bases y condiciones de la licitación, las garantías de estabilidad laboral de la totalidad de los empleados", expresó el diputado provincial Carlos Lops de la ciudad de San Pedro de Jujuy, al referirse al proyecto que presentó sobre el Ingenio La Esperanza.
"Sin embargo, inexplicablemente, en su artículo segundo este proyecto expresa el desacuerdo con la resolución que ordena dicho procedimiento, argumentando la exigüidad de los plazos, y subsiguiente imposibilidad de su cumplimiento. Y se solicita que el Ejecutivo Provincial retrase (¿más todavía?) el proceso por medio de acciones dilatorias ante la Justicia".
"Así las cosas y en una completa disidencia con el resto de mi bloque, me opuse terminantemente en la sanción de la misma. Argumenté, como consta en las versiones taquigráficas, que no debíamos como Poder Legislativo inmiscuirnos en el accionar de la justicia, ni debíamos retrasar un proceso licitatorio que podía llevar a una solución transparente y definitiva del procedimiento de quiebra del Ingenio".
"Ante estas acciones,-recordó-, del Poder Ejecutivo, y de esta Legislatura, el Superior Tribunal de Justicia, ordenó la suspensión del llamado a licitación".
"Pero hasta el momento, el Poder Judicial no resolvió la situación, ya sea para rechazar los recursos tentados o bien para hacer lugar a los mismos".
"Mientras tanto el Ingenio la Esperanza sigue sufriendo la desinversión, el olvido y que 2.200 familias jujeñas todos los años recen a los cielos para que al año siguiente puedan tener trabajo y llevar dignamente el pan a sus casas".
"En estos días estamos viviendo la convulsión social más importante de todos los tiempos en la otrora perla del ramal. Rutas cortadas, toma del Centro Judicial de San Pedro, ante la imposibilidad de mantener a los trabajadores en la inter-zafra, como así también que no se pueden realizar las inversiones necesarias para preparar al Ingenio para la Zafra 2.010".-
"El Ingenio mirado desde la Capital, es un expediente más; pero para la mitad de la población del ramal es un modo de vida, en el cual van incluidos sus sentimientos, su pasado, su presente y su futuro".-
Más adelante el legislador indicó que, "nos encontramos hoy con un Ingenio absolutamente antiguo en lo que hace a la tecnología y maquinarias necesarias para la obtención del producto; y con cañaverales raquíticos, lo que llevará a la total desvalorización de la industria sirviendo, a quien resulte comprador una vez vencido el arriendo, como una fenomenal inversión inmobiliaria ya que el ingenio por si no tendrá valor alguno".
"Se habla de un nuevo arriendo de la empresa como salida coyuntural de la crisis actual. Pero este modelo ya lo probamos con la Compañía Argentina de Alcoholes, a la cual se le arrendó el Ingenio, allá por finales de 1999. La empresa hizo su negocio y desapareció dejando un tendal de deudas y llevándose las ganancias".
"Es de tener muy en cuenta, que existen acreedores privilegiados (sobre todo hipotecarios) que cuentan con orden de subasta por las garantías de sus créditos, las que de realizarse tornarían ilusorio cualquier tipo de especulación sobre el fin del Ingenio La Esperanza".
"Esto significa que por el valor de su acreencia rematarían las tierras dejando al Ingenio absolutamente inoperable, lo que puede ocurrir a la brevedad".
"Por lo tanto, el precio base de venta del Ingenio La Esperanza debe ser el valor suficiente para satisfacer a la totalidad de los acreedores verificados en la quiebra", finalizó.
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