Prestar atención, debatir y decidir. Las tareas de los 12 vecinos.
En enero de este año se dieron los primeros pasos. Se estimó una cantidad de jurados necesarios para todos los juicios del año, se calcularon los suplentes y se doblaron los números para no correr riesgos.
Fueron 816 los vecinos de Neuquén y alrededores que salieron sorteados. A todos les llegó una carta y una declaración jurada. Para sorpresa de muchos, más de la mitad las contestaron y comenzaron a ser parte de la reforma del Código Procesal Penal.
Después llegaron los sorteos propios de cada juicio. El del primero, que comienza mañana, se realizó el lunes pasado. Allí quedó conformado el primer jurado popular, compuesto por seis mujeres y seis hombres, más los cuatro suplentes.
El juicio
Mañana comienza el primer juicio por jurado popular de la ciudad de Neuquén y el segundo de la provincia. El primero fue días atrás en Cutral Co. El caso neuquino es un homicidio de 2011 y tiene tres imputados, que llegan libres a las audiencias de debate.
Los jurados seleccionados, tanto los doce titulares como los cuatro suplentes, se ubicarán todos juntos, a un lado de la jueza. En el medio habrá un espacio, destinado a los testigos.
Frente a ellos se ubicarán las partes: fiscalía y querella, y por último la defensa y los imputados.
“Se les preguntó si necesitan que se los pase a buscar y que avisen en caso de tener algún inconveniente de salud, familiar o hasta un corte de ruta”, explicó Gastón Rosenfeld, coordinador de la Oficina Judicial de Neuquén.
Para llegar a las audiencias, los jurados lo harán por sus propios medios, en colectivo, en auto o caminando. No hay un transporte especial que los pase a buscar a todos, salvo alguna excepción.
Una vez en la sala de audiencia, los 16 jurados saben dónde tienen que sentarse y lo que tienen que hacer: estar atentos a todo lo que se dice y exhibe en el juicio para llegar a un veredicto de culpabilidad o no culpabilidad.
“Se les pidió que traten de no contaminarse con información respecto del hecho que se va a juzgar, aunque después queda en la voluntad de cada uno”, agregó Rosenfeld.
Para este juicio están previstas cuatro audiencias. Al finalizar cada una de ellas, los jurados regresarán a sus casas y seguirán con sus vidas normalmente. No van a ser aislados ni alojados en hoteles durante todo el proceso, como suelen mostrar algunas películas.
Sí se les proporcionarán refrigerios y las comidas necesarias, dependiendo de la cantidad de horas que duren las audiencias.
“Se les provee el almuerzo. Preguntamos si alguno era celíaco, prevemos todo. Tienen que estar cómodos y dedicarse a estar atentos”, explica el coordinador de la Oficina Judicial.
Finalizado el proceso, el juez da las instrucciones finales y los 12 titulares ingresan en una sala totalmente aislada donde deliberan hasta arribar a un veredicto.
No hay límite de tiempo y no pueden empatar. Para lograr la culpabilidad, se necesitan al menos 8 votos. Cualquier resultado menor declara la no culpabilidad del imputado .
Un homicidio estremecedor
Daniel Landaeta, Denis Cardozo y Ceferino Salinas están acusados por el crimen de Hayda Valenzuela, ocurrido el 30 de octubre de 2011.
Landaeta y Cardozo habrían ingresado a la despensa del barrio Mariano Moreno donde, en medio del robo, se ejecutaron dos disparos poniendo fin a la vida de Valenzuela.
Tras el robo los hombres huyeron con dos cómplices en moto que aguardaban afuera.
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