El demorado sueño para contar con una autovía que conecte a Buenos Aires con Junín sumó ayer una propuesta que podría torcer el rumbo de una iniciativa que comenzaba a perder fuerza.
Así quedó determinado en una reunión realizada ayer en Chacabuco, en la que dirigentes de las distintas ciudades que dependen de la peligrosísima Ruta 7 estuvieron con funcionarios del Ministerio de Planificación Federal.
Allí todos coincidieron en que la primera medida, fundamental, es la de juntar firmas entre vecinos y usuarios de una eventual autovía. Con varias localidades y un par de ciudades en el camino de Luján a Junín, esperan alcanzar alrededor de 100 mil firmas.
Presión
A partir de allí, la presión se haría notar y volver al "mapa de la obra pública" en la Argentina sería más fácil. Mientras tanto, ayer se supo de un importante avance: en enero abrieron la licitación para el tramo Luján-San Andrés de Giles.
Quienes lo confirmaron en la reunión fueron Lucas Olazagasti, director de Políticas Institucionales del Ministerio de Planificación de Nación, y una arquitecta de esa cartera, Lorena Montichelli.
Quiénes
Ambos se reunieron primero con el intendente de Chacabuco, Darío Golía, y luego, en el Concejo Deliberante, con referentes de instituciones, funcionarios y concejales de ciudades de localidades vecinas.
Entre ellos estuvieron el secretario de la Producción del Municipio, Oscar Palma; la directora de Relaciones con la Comunidad, Gladys Hilgert, y Gastón Blanc, subsecretario de Obras Públicas.



Comentá la nota