El presidente del Partido Justicialista, Rubén Marín, informa este lunes al resto de los consejeros sobre el encuentro que mantuvo la semana pasada con el gobernador Oscar Mario Jorge.
En el encuentro de esta mañana, en la sede de la calle Yrigoyen, se explorará la posibilidad de que haya un nuevo congreso partidario, con la idea de que el gobernador presente formalmente su informe político. Esa propuesta fue lanzada por el sector “Compromiso Peronista”, aunque con algunas imprecisiones y ambigüedades.
Aunque los principales popes no lo plantean públicamente, detrás de los micrófonos lo que se está jugando con las candidaturas legislativas: el plazo para la presentación de postulantes interesados en participar en las internas abiertas, obligatorias y simultáneas vence el 22 de junio.
Se espera además una definición o “sugerencia” del gobierno nacional a la hora de armar las listas.
Hace unos días, Máximo Kirchner juntó a la tropa camporista en el sur del país y le hizo saber que “no va a haber candidato que no sea de La Cámpora”, según reveló el informado sitio “La política on line”.
Bajan dos diputados del PJ y ambos quieren ser reelectos: Roberto Robledo y Cristina Regazzoli. El gobierno provincial sueña con influir en el armado de las listas y aspira a colocar a un “jorgista” en la nómina (Facundo Sola o Gustavo Fernández Mendía).
Otro espacio muy cercano al proyecto K es la Kolina, que tiene en Silvia Bersanelli a su referente pampeana. Convergencia promociona la candidatura de Espartaco Marín (Norma Durango ya se bajó). Otros nombres: Rubén Ojuez se lanzó por las suyas; la exdiputada nacional Adriana García hizo lo propio y Juan Grotto se largó en soledad.
Tras el encuentro Jorge-Marín, el presidente del PJ insistió en la necesidad de “unidad”, que en rigor representa -según su mirada- resistir la influencia del cristinismo a la hora de armar las listas.
“Acá no hay ni santos ni diablos. Hay que buscar una convivencia que cuesta conseguir”, dijo Marín. En esas horas Norma Durango también pidió un “acuerdo mínimo”, que consistiría en todo caso en ir a internas que no sean sangrientas, sino lo más civilizadas posibles.
Para eso hay que tener en cuenta el papel de otro actor central, que es el vernismo, que ya anunció que le sacará el cuerpo a la elección y que por lo tanto no pone nada en juego.






Comentá la nota