El director provincial de Métodos Alternativos de Resolución de Conflictos habló sobre las conveniencias de este mecanismo implementado desde 2012 en los tribunales bonaerenses.
A nivel provincial, se estima que un 70% de las causas civiles y comerciales ingresadas en los Juzgados bonaerenses no vuelve a la Justicia luego de un proceso de mediación; y este porcentaje es superior todavía en Junín, donde el porcentaje escala al 80,5%.
Las estadísticas fueron aportados por el director provincial de Métodos Alternativos de Resolución de Conflictos, Ricardo Bracamonte, quien presidió el viernes una jornada de capacitación organizada por el Colegio de Abogados de Junín.
En diálogo con LA VERDAD, el especialista ponderó el sistema de mediaciones judiciales que está vigente desde hace tres años, dado que permite resolver los conflictos entre particulares en un tiempo menor y descomprime la tarea de los Juzgados.
En la presentación, el presidente del Colegio de Abogados local, Lisandro Benito, consideró que “todos los conflictos civiles y comerciales tienen una etapa prejudicial, obligatoria, que es esta mediación. Como Colegio, somos una institución que acompañó este proceso”.
“La visita del doctor Bracamonte tiene que ver con cursos de capacitación permanente que se brindan para los mediadores”, apuntó.
“Históricamente, los abogados tenemos una formación relacionada con el litigio judicial. En ese sentido creemos que debe haber un cambio de paradigma, un cambio en la socialización profesional”.
“Por eso estas charlas y estos cursos no tienen que estar dirigidas solamente a los abogados que ya son mediadores, sino también a los abogados que litigamos, que no somos mediadores y que tenemos que cambiar un poco la mentalidad respecto a esta cuestión”, agregó Benito.
-¿En qué consisten las mediaciones?
- Los procesos de mediación son la resolución de conflictos que tiene una sociedad. La sociedad tiene problemas, conflictos y crisis de forma permanente, entre sus pares, entre sus partes y entre sus partes y el propio Estado. En principio, lo que tratan de buscar los métodos alternativos de resolución de conflictos es pacificar esta convivencia en sociedad. Todos los métodos de resolución de conflictos son válidos, entre ellos la mediación, que es uno de los más relevantes que tenemos hoy, por las consecuencias y por la cantidad en proceso que hay en la provincia de Buenos Aires.
En la Provincia hemos optado por el mecanismo de mediación judicial. O sea, una vez iniciado el proceso jurisdiccional, se habilita esta cuasi-instancia y la jurisdicción devuelve a las partes la posibilidad de por lo menos interactuar entre ellas, para que traten de encontrar acuerdos o posiciones comunes que en el futuro pueden llegar a devenir en una resolución, sin requerir una sentencia judicial al fin de un largo proceso.
-¿Hay estadísticas de cuántas causas se resuelven en la provincia en este marco de mediación sin llegar a una resolución judicial?
- Esta instancia de mediación se creó en mayo del 2012 y cada uno de los dos mil mediadores van llevando el proceso dentro del sistema que tenemos en el Ministerio de Justicia. Por eso sabemos cuáles son las deficiencias, en dónde debemos mejorar, cuándo capacitar y los números. Aproximadamente entran unas 50 mil causas anuales mediables en toda la provincia.
La resolución es un concepto amplio, se resuelve porque interviene el mediador y a partir de esa intervención podemos tener: acuerdos, desistimientos de las partes que entienden que no tienen la posibilidad de seguir este proceso o que terminen acordando: todos son mecanismos de resolución de conflictos. Y la resolución de conflictos hace que de esas 50 mil causas, el 70% no vuelva a la Justicia.
En el marco de Junín, en el año 2014 tuvimos 1.456 causas mediables, que es el 27% de las causas que entran en el Juzgado
Civil y Comercial (alrededor de cuatro mil); de esas no volvieron a la justicia el 80,5%.
Si lo miramos como una cuestión de pacificación y de resolución de conflictos, el éxito es absoluto. Y también si lo vemos desde una concepción que puede ser complementaria, pero que también se debe valorar, es la descompresión en parte de la Justicia. Por eso estamos discutiendo seriamente proyectos para ampliar la base de las causas mediables, agregando materias nuevas, con lo cual podríamos llegar a estar hablando de un 40 o 50%, en lugar del 20% que tenemos hoy.
- Para ejemplificar ¿cuáles son las causas por las cuales la gente podría acudir a esta instancia?
- Uno inicia un expediente judicial, y de esa causa que tiene tutela, se nombra a un juez y a un mediador, con similares características de actuación. Esas causas son civiles y comerciales, en su mayoría daños y perjuicios; también tenemos causas como escrituración, usucapión, división de condominio. Hay aproximadamente cincuenta y pico de sub materias. La idea es agregar materias nuevas como los cobros ejecutivos, los desalojos que no son por inclusión, las cuestiones patrimoniales en sucesiones, los Juzgados de Paz y otras en que no intervengan menores.
- ¿Se necesita alguna preparación especial o cualquier abogado puede ser mediador?
-En realidad, hoy lo consideraría casi como una especialización. Para especializarse en mediación un abogado tiene que hacer 160 horas de capacitación. La diferencia que tienen los mediadores es que tienen una capacitación continua obligatoria anual.
Para poder mantener la matrícula como mediador, no sólo tuvieron que haberse especializado, sino que tienen que ir validando año a año su título de mediador para seguir ejerciendo. Esta herramienta no la vemos en ninguna otra profesión.
- ¿En esa línea es la capacitación que vienen a dar al Colegio?
-Sí, es parte de la capacitación; es para mediadores, pero está abierta al público. Porque de alguna manera, una gran parte de este proceso es dirigirnos a jueces, a abogados en general, encuadrar la mediación como dice la ley en la provincia, con la mediación judicial.
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