San Juan.-Para ello se deben tomar elementos del interior del país y hacer una construcción objetiva de la realidad. Propone no tomar el modelo actual impuesto desde las estructuras dominantes.
El profesional destacó que se tiene que hacer una fuerte relación entre la cultura y la política de modo tal que haya una conjunción de la realidad del país y no una visión centralista que desde siempre se impuso en el país.
Baraibar es un profesional de larga historia que ha tenido participación en los guiones de varias películas de la Argentina que tienen una fuerte connotación política. Por otro lado, es uno de los hombres que escribió acerca de la visión comunitaria que tenía Perón respecto a Latinoamérica.
El profesional, que hoy cumple funciones de asesor del Secretario de Cultura de la Nación, Jorge Cosia, dialogó en exclusiva con Diario El Zonda sobre su visión que viene difundiendo a lo largo del país.
¿Cómo se une la cultura y la política?
La cultura está indisolublemente ligada a la política y esto es un poco la razón de mi presencia en Rawson. Yo vine respondiendo a la invitación gentil del diputado Juan Carlos Gioja y de este centro de estudios que para mi es muy importante. El secretario de Cultura Jorge Cosia con quien trabajo desde que asumió la secretaría y que es mi amigo desde hace 40 años establece que las grandes transformaciones, los grandes cambios, que el país comenzó a atravesar a partir del 2001, que modificaron el paradigma político de la Argentina, posterior al golpe de Estado de 1976, tiene que ir acompañado de una batalla cultural, que sea capaz de introducir en el seno de la conciencia de los Argentinos, el sentido de esta transformación.
¿Esta transformación se logra cuando hay un sentido de crecimiento democrático?
No creo que tenga que ver exclusivamente con una maduración en democracia de la población. Nuestro modo de pensar es que la Argentina liberal, para pocos, unitaria, que olvidó durante 100 años al interior del país, tiene un modelo cultural que ha sido impuesto, durante todos estos años que son 100 y mas de 100 un modelo cultural que fue impuesto desde las escuelas, las universidades y todos los centros de transformación cultural y educativa del país. Ese modelo cultural tiene una tendencia a la poca consideración de nuestros recursos y posibilidades humanas y sociales, a una visión ligada a Europa y el exterior y no volcada en el interior del país. Es una visión en la que tiende a primar la contradicción Civilización o Barbarie y que corresponde a ese modo de concebir al país. Un país elitista, centrado en Buenos Aires, volcado al mercado internacional, en el cual las provincias más pobres son olvidadas y caen en el emprobrecimiento y la inmigración interna y sus habitantes se convierten en los habitantes de los pobres con urbanos de las grandes ciudades de la Argentina.
¿El centralismo nos impuso una industria cultural?
Esta forma de ver las cosas nos impuso un modo cultural y una visión cultural del país. Para que esta transformación que está viviendo la Argentina se profundice y mantengan en el tiempo es necesario cambiar estos paradigmas culturales.
¿Cómo se cambia?
Se logra explicando esto, abriendo un gran debate político cultural como el que se está viviendo. Yo no recuerdo desde los años que no ocurre. Desde el 70 el país no vive un debate tan amplio sobre toda la problemática del país, sus regiones, su destino o el papel que deben cumplir los distintos sectores del país. Nunca, desde los años 70 y ya son casi 50 años, el país vivido un debate político cultural tan rico, como el que estamos viviendo en los últimos ocho años.
¿El modelo tradicional comienza a revertirse con el modelo inclusivo de Néstor y Cristina?
El modelo de inclusión y la paulatina desaparición de los bolsones de pobreza de la Argentina es uno de los principales elementos y es una precondución para que podamos hablar de cultura. Cuando uno está absorbido por las necesidades más inmediatas es poco lo que puede pensar acerca del papel fundamental que fugó Facundo Quiroga o Sarmiento. El problema es ver como sobrevivimos hasta el día siguiente. Pero cuando vastos sectores del país son integrados a una vida más digna es obvio que la primera cuestión que aparece es reflexionar sobre que país queremos, de donde venimos, cual es nuestra historia- que ha sido interpretada por los sectores del privilegio, que los puso como los factores elementales del país- cuando sabemos que fueron las grandes masas y las distintas expresiones los que han movido hacia adelante el hilo de la historia.
¿Hay que pensar en la construcción de una nueva argentinidad?
Creo que crear una conciencia nacional que no puede prescindir de la integración de Argentina en el contexto Latinoamericano. Si podemos va a ser juntos, solos definitivamente será imposible. Soy renuente a usar términos como Argentinidad, Paraguayidad que nos tienden a convertir en cosas mas chiquitas. Soy proclive a pensar en una conciencia nacional latinoamericana o sudamericana.
El tema es que la visión central no ha podido romper el carácter de Latinoamericanos. Es una especie de hilo subyacente en toda la historia argentina desde 1810. Cuando nacimos la idea era crear algo más importante.
Perón fue uno de los que pensó en la integración Latinoamericana
Yo tengo un libro que se llama el MERCOSUR de Perón que habla del nuevo ABC que era la idea de Perón. El tiempo no estaba lo suficientemente maduro como para consolidarse. Esto es el desarrollo que tuvo a partir de la creación del Mercosur. Se proponía una alianza estratégica entre Brasil y Argentina que es de tal magnitud que hace que el conjunto de los países latinoamericanos se remitan a esta alianza.
En este planteo de la redefinición de la política cultural Argentina ¿qué papel juegan los medios de comunicación?
Creo que esto ha sido una de las batallas más importantes que libró el gobierno de Cristina y de Néstor. Los medios de comunicación en el mundo moderno son el elemento constituyente de una conciencia colectiva más importante que la escuela o la universidad. La capacidad de penetración de la TV ha superado a todos los medios conocidos como la radio o los medios gráficos. Una de las luchas culturales más importantes fue determinar que sistema de medios tiene que tener para adecuarse a una sociedad democrática, plural, amplia, donde el conjunto de las voces que constituyen un país puedan tener el mismo nivel y capacidad de expresión que los grandes grupos concentrados. La ley de servicios de comunicación audiovisual aportó un punto de vista que podría ser ejemplar y tomado por otros medios del país.
De acuerdo a su visión hay una monopolización hegemónica. ¿Se tienen que armar contrahegemonías tal cual lo planteaba Gramsci?
Creo que lo que hay que generar es capacidad popular de expresión, de organización. El estado tiene que garantizar que el conjunto de los sectores que conforman la sociedad argentina tengan la misma capacidad de expresión.

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