Varios candidatos ya lanzaron campaña y “caminan” la provincia. La puja por mantenerse en las bancas nacionales está entre las más tempraneras.
Sin esperar a que pase el Carnaval, como es costumbre en la política jujeña, los senadores adelantaron la agenda proselitista y ya “caminan” la provincia, mostrándose con gente con necesidades.
Después de ganar popularidad con el reclamo por la Ley de Cupo y perderla con su rápida resignación ante la pobre ley de género que sancionó la Legislatura, Fellner sigue levantando banderas feministas. Lo último fue una mateada en Alto Comedero con mujeres donde al parecer el tema excluyente fueron las extraordinarias virtudes del género (femenino).
Algunas de las definiciones de la senadora fueron: “Tenemos el coraje y la inteligencia necesaria para solucionar problemas”; “Si pensamos y actuamos juntas, construiremos un Jujuy mejor”; “Qué la mujer tenga un lugar más importante en la sociedad jujeña”.
Aunque sus postulados no sean muy convincentes, Fellner es número puesto en la próxima lista de candidatos del Frente para la Victoria para el Senado de la Nación. Pero no se descarta que pudiera integrar la fórmula de gobernador y vice en caso que su hermano resolviera desechar la postulación a la gobernación jujeña.
Liliana Fellner termina su mandato el año que viene. Está en la Cámara Alta desde 2005, luego de cuatro años en la Cámara de Diputados de la Nación.
Senador Guillermo Jenefes.
Senador Guillermo Jenefes.
Quien empezó la campaña antes que ella y tendrá, posiblemente, mayores dificultades para mantenerse en su banca es Guillermo Jenefes. El senador cumplirá en el 2011 una década ocupando la misma poltrona, más que los nueve años que estuvieron los históricos Fernando Venancio Cabana y el escribano Alfredo Luis Benítez, pero menos que el senador Domingo T. Pérez, gladiador del ferrocarril por La Quiaca, quien batió todos los récords con sus 27 años de mandato.
La actuación de Jenefes durante el tratamiento de la Ley de Medios, de mal recuerdo para el Kirchnerismo puro, le costaría no solamente la presidencia de la Comisión de Medios, de la que ya fue desplazado, sino probablemente la re-releección. “Después de lo de la Ley de Medios, Cristina no quiere saber nada con él”, reveló a El Libertario una fuente del PJ jujeño.
La re-reelección del dueño de Canal 7 será, por eso, una misión peliaguda para el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Eduardo Fellner, quien como sucedió durante los borrascosos tiempos de la Ley de Medios, tendrá que hacer de intermediario ante el poder K para conseguir los óleos bautismales que le aseguren a Jenefes la codiciada continuidad en la Cámara Alta.
Mientras tanto, el senador busca apoyos locales y trabaja en su imagen mediática, apareciendo por la TV tomando la mano de trabajadores o poniendo la mejilla para que lo besen niños y mujeres. Una de sus últimas apariciones fue en la encantadora Purmamarca, junto al viejo dirigente peronista Washington Cruz, entregando arbolitos a un puñado de agricultores quebraderos. Los especímenes eran de una repartición provincial y la iniciativa, según se dijo, tuvo tinte ecologista.
Vicegobernador Pedro Segura.
Vicegobernador Pedro Segura.
Pero nadie le gana al vicegobernador Pedro Segura, quien en rigor de verdad –como le gusta decir a Walter Basilio Barrionuevo- hace campaña electoral desde que asumió como presidente de la Legislatura. De la mano de una fundación que recibe el generoso apoyo del Estado provincial, Segura preside actos de capacitación, entrega sillas de rueda, botiquines, pasajes, subsidios, créditos y otra gran cantidad de cosas, para conquistar al electorado.
El empresario supermercadista desafió al ultrafellnerismo y se expresó públicamente en apoyo a la Ley de Cupo, aunque también hay que decir que sus diputados se negaron a conceder el porcentaje de participación que pedían los movimientos de igualdad de derechos.
El vicegobernador es un adelantado también en la instalación de la sede partidaria, donde se realizan actividades todas las semanas, y su rostro, en la luneta de colectivos, da vueltas por toda la ciudad. Pero parece que todo eso no le alcanzará para ser candidato a gobernador o seguir como vicegobernador en el 2011. Su mentor, el empresario periodístico Rubén Rivarola ya trabaja para acompañar a Eduardo Fellner en la fórmula de gobernador y la vidriosa candidatura a intendente capitalino que le habrían ofrecido como premio consuelo –aseguran- no está a las alturas de los merecimientos que estima tener.
En ese contexto hay que interpretar la repentina re-lectura crítica de la gestión del fellnerismo que están haciendo Segura y sus dirigentes, pero que a juzgar por lo que pasa en Jujuy desde hace más de una década, sólo serían pasajeros arranques de celos.
¿Y Eduardo Fellner? El ex gobernador, fiel a su estilo, no muestra las cartas y controla a la tropa con sus silencios, desde un despacho del Congreso nacional. Su destino está, más que nunca, atado a los avatares del poder K y ya avisó que no ha renunciado a su liderazgo en Jujuy, con lo que quiso decir que a él nadie le toca el Sillón de Fascio. Fellner también convenció a casi todos sus compañeros que no hay vida después del fellnerismo.
Como se ven las cosas hasta ahora, es poco probable que el 2011 depare sorpresas en la política. Las caras serán, casi seguro, las mismas. Los mismos los compromisos que se anuncien por los medios. Los hombres y no las ideas seguirán siendo los que manden




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