La investigadora del Instituto Para la Agricultura Familiar de Hornillos, Celeste Golsberg, dijo que “las posibilidades para probar las máquinas para la poscosecha de la quinoa y hacer los ajustes no se dan todo el año sino que recién muchas de las pruebas las vamos a poder hacer en campo alrededor del mes de marzo, abril o mayo del 2013.
Al respecto, Golsberg indicó que “desde hace algunos años venimos trabajando en lo que hace a la poscocecha de la Quinoa, es decir un proceso de trilla, venteo y posterior escarificado de la quinoa con la idea de facilitar una labor que realmente es muy dificultosa y que lleva muchas horas de trabajo”.
“Por eso nos pusimos a trabajar en el desarrollo de un equipamiento que pueda resolver esta temática pero centrados muy fuertemente en como desarrollarlos. Entendemos que también debe estar construido o debería ser fabricado por los talleres metal mecánicos de Palpalá”, agregó.
Golsberg sostuvo que, “las posibilidades para probar las máquinas y hacer los ajustes no se dan todo el año sino que recién muchas de las pruebas las vamos a poder hacer a campo alrededor del mes de marzo, abril o mayo del 2013. Luego, se tienen que seguir ajustando a pruebas y entendemos que para la campaña del 2014 deberíamos tener todo el esquema resuelto”.
La investigadora del IPAF de Hornillos expresó que, “cuando nos vamos a otra escala pensando en un cultivo excedente para la comercialización, ahí aparece la necesidad de la mecanización y esto necesariamente implica un aprendizaje por parte de los propios productores para desarrollar un cultivo en un marco de la producción agroecológica”.
Finalmente, Golsberg manifestó que “es una experiencia que estamos haciendo en colaboración entre una institución pública, la Fundación Nueva Gestión, con perspectiva de desarrollo del sector privado como lo es el sector metal mecánico de Palpalá y que no tiene antecedentes”.
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