Los jujeños y el medio ambiente: mejor encender una candela que maldecir la oscuridad

Los jujeños y el medio ambiente: mejor encender una candela que maldecir la oscuridad
La evidencia de que al cambio climático en Jujuy ya no lo vemos exclusivamente por TV, ha empezado a generar alguna conciencia, aún en estado embrionario, sobre la urgente necesidad de una nueva actitud frente al medio ambiente.
No hay que andar mucho por Jujuy para darse con las bolsas plásticas y las botellas descartables que lo han invadido todo. No hay río ni camino que no haya sido sembrado con estos objetos y bellos paisajes se muestran tristes y opacados por la suciedad implacable, que pareciera invencible.

El abandono de viejas, sabias y austeras costumbres como el uso de la botella retornable y de la bolsa para hacer las compras, han traído junto con el "modernismo", hábitos que tienen un muy alto costo para el planeta, del que la ignota Jujuy, cabe recordar, es parte. El plástico demanda un tiempo muy prolongado para degradarse, su ingesta es nociva para los animales y su fabricación implica el uso de fuentes de energía no renovables que también son contaminantes. Los envases plásticos, por otro lado, cargan con justicia la culpa de favorecer el desarrollo de los vectores del Dengue. Un cascarrabias médico jujeño solía decir que esas botellas descartables son un "hotel cinco estrellas" para las larvas del mosquito transmisor del Dengue y que la pandemia comenzó junto con la generalización de estos recipientes.

Pero el plástico no es el único villano. Muy poco parece preocuparles el costo ambiental de la fabricación del papel a las legiones de burócratas que en las oficinas estatales –especialmente escuelas, Registro Civil, Rentas- imponen al público la presentación de montañas de papeles y papelitos, las más de las veces innecesarios o no indispensables. Es una práctica muy común que en los establecimientos educativos se le pida a los padres la misma documentación que ya le solicitaron el año anterior. Así, la educación ambiental que se imparte en las aulas carece de su necesaria coherencia con las conductas cotidianas de la vida escolar.

La "cultura del trámite" está así planteada y todavía habrá de correr bastante agua bajo el puente para que la era del trámite en línea (aquella maravilla de la tecnología que nos permite hacerlos desde una computadora en cualquier lugar) se instale en nuestras vidas y con ello se le ahorre a los ríos y al aire tanta contaminación de las pasteras. "Home Banking", CUIL on line, clave fiscal, facturación electrónica, firma electrónica, Ciudad Digital, son algunas de las palabras que comienzan a tener sentido en esta ola que está llegando, aunque con retraso, a Jujuy.

Otra señal la dio la Legislatura al sancionar en 2009 una ley que prohíbe el uso de bolsas de material no biodegradable en el territorio de la provincia de Jujuy.

En las pilas de basura, son mayoría las bolsas y los envases plásticos.

En las pilas de basura, son mayoría las bolsas y los envases plásticos.

La norma, promulgada en enero pasado, fue un proyecto del diputado Manuel Soler (PJ) y dispone un plazo de dos años para que entre en vigencia la prohibición. También establece que estas bolsas deberán ser remplazadas por aquellas que sean de material biodegradable y se exceptúan las bolsas que se utilizan para la contención de alimentos o insumos húmedos, elaborados o pre-elaborados, utilizados únicamente como envase, como todos aquellos que por razones de seguridad y conservación no puedan remplazarse por materiales biodegradables, como por ejemplo envases que contengan alimentos o insumos húmedos como carnes, u otros en los cuales la utilización de bolsas de éste material resulten más perjudiciales. En este caso –dice- se seguirán usando las bolsas de polietileno que se utilizan en la actualidad.

En los supermercados de Jujuy ya aparecieron "bolsas ecológicas", versión posmodernista de la bolsa que llevaban al almacén nuestros padres y abuelos. Cuestan entre 4 y 5 pesos, según el supermercado, no son de ningún material extraordinario pero sirven para reemplazar a las plásticas.

En lo que los supermercados muestran poco compromiso con el cuidado del medio ambiente es con los envases. En general, únicamente trabajan con botellas de cerveza y solo Carrefour recibe envases retornables de gaseosas. El comercio minorista, en cambio, los tiene en plástico o vidrio de varias marcas y son más baratos que los no retornables, con lo que los humildes almaceneros llevan ventajas en colaborar con las buenas prácticas ecológicas.

Como en ningún otro campo, el de los problemas ambientales ofrece la oportunidad de generar cambios desde lo individual que sumados a otros y a otros, pueden tener efectos concretos y modificar lo que está mal. Como dice un sabio proverbio chino: "es mejor encender una candela que maldecir la oscuridad".

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