El exjefe de la comisaría Primera de Fontana declaró ayer en el juicio que se les sigue a siete de sus subordinados por los apremios ilegales a los que fue sometido Oscar Hidalgo en 2010, y se desligó de cualquier responsabilidad de los hechos. La hermana de la víctima recordó cómo violentaron la propiedad privada con disparos de arma, para llevarse al joven que el miércoles fue absuelto de todos los cargos.
Avanza el debate oral y público contra los policías Ismael Espinoza, Carlos Sánchez, Miguel Ángel Benítez, Sebastián Argarañaz, Diego Enrique Kunzli, Edgardo Aníbal Sotelo y Germán Daniel Franco; todos acusados de “vejaciones agravadas por la violencia y encubrimiento agravado”.
Las audiencias se desarrollan en la Cámara Primera en lo Criminal y ayer declaró Fabián Sizur, quien estaba a cargo de la comisaría Primera de Fontana durante los sucesos registrados el 17 y 18 de octubre de 2010.
Hoy desde las 8 serán los alegatos, comenzando el fiscal de Cámara Jorge Gómez, el fiscal especial penal de Derechos Humanos Daniel Turraca y luego la parte querellante, a cargo de José Ballesta. La defensa tendrá su turno el lunes 24 a la misma hora.
También atestiguó Tamara Hidalgo, hermana de Oscar, quien revivió la irrupción de al menos siete policías en la casa de su madre, en medio de disparos de armas largas. Una vez en el interior, se llevaron al joven mientras dormía en su cama, luego de haber celebrado con su mamá. Aseguró la joven que los efectivos al menos dispararon dos veces con las escopetas, no importándoles la presencia de menores a los que ella pudo sacar y llevar al domicilio de una vecina.
¿Qué dijo el comisario?
Sizur se desligó de cualquier responsabilidad y afirmó que en aquella época no existía un protocolo para las requisas, admitiendo que los presos eran revisados en un baño o comedor de la seccional policial. Por otro lado, apuntó a los uniformados que estuvieron de guardia el 17 de octubre y que son juzgados.
El funcionario policial --que se desempeña actualmente en Barranqueras-- negó cualquier encubrimiento del episodio y recordó que el 18 él mismo se encargó de trasladar en un móvil policial a Hidalgo hasta Sanidad, junto a otros presos. Y luego permaneció hasta las 23. Ese día ya había intervenido la Regional Metropolitana, enviando superiores a la comisaría, que horas después fue rodeada por vecinos y amigos de Hidalgo.
Contó que estuvo toda la tarde en su oficina el domingo Día de la Madre y aclaró que en ese año su dependencia carecía de elementos de trabajo, contando solo con una mesa y una silla para labrar las actuaciones.
A raíz de algunas inconsistencias, los defensores Gisela Gauna Wirz, Grisela Díaz Vallejos y Rito Giménez solicitaron al tribunal la necesidad de que extraigan copias de las testimoniales de Sizur. Mientras que el otro defensor Pedro Mañanes no realizó consideraciones.
Ballesta requirió la incorporación de la sentencia absolutoria de los tres delitos que se le imputaban a Hidalgo, quien el miércoles fue puesto en libertad.

Comentá la nota