Juicio de Sayago: Prosigue el desfile de testigos

Juicio de Sayago: Prosigue el desfile de testigos
Continuó desarrollándose en la Cámara del Crimen, una nueva jornada del juicio Oral y Público por el crimen del comisario post mortem con las declaraciones testimoniales de ocho personas.
El Tribunal Oral, presidido por la doctora Cristina de los Angeles Lembeye y los vocales, los doctores Eduardo Monelos y Juan Pablo Olivera, escucharon a Esteban Daniel Soto, Bruno Iturrioz y Germán Nahuelcua, Perla Marina Corona, Stella Maris Bustamante, Yesica Lorena Peralta, Daniel Retamozo y Javier Eduardo Benavides, quienes declararon por la mañana y por la tarde.

Fue precisamente Benavides quien le relató a los jueces el procedimiento que le realizaron en su vivienda, días posteriores al enfrentamiento entre trabajadores y la policía. El testigo sostuvo que ese día, la policía ingresó a esa casa que le alquilaba a uno de los imputados Catrihuala y durante el procedimiento ese halló un arma de fuego que estaba debajo del colchón de una cama.

Benavides señaló que el arma no le pertenecía, y que el momento del hallazgo los testigos se encontraban en la habitación.

Enfrentamientos

La crisis en la localidad de Las Heras comenzó en la madrugada del 7 de febrero del 2006, cuando un grupo de manifestantes que se encontraban en la ruta se trasladaron a la Comisaría para reclamar la liberación de Mario Navarro, dirigente disidente del gremio petrolero que había sido detenido horas antes.

La manifestación había comenzado semanas atrás en el marco del reclamo por la suba del piso salarial para el Impuesto a las Ganancias que pagan los empleados petroleros.

Según fuentes policiales, referidas en esa oportunidad un grupo “de entre 800 a 1.000 personas” llegaron a la comisaría de Las Heras e iniciaron un “ataque” con elementos contundentes como “piedras y trozos de concreto”, rodeando “todo el frente y los laterales del edificio”.

Los hechos de violencia fueron una serie de acciones confusas, entre ellas la participación de “franco tiradores” que dispararon más de 150 disparos de arma de fuego contra el edificio policial. El frente de la dependencia, mostraba horas después del ataque las secuelas de lo que pudo haber sido una masacre. En medio del intenso tiroteo varios efectivos fueron alcanzados por proyectiles y entre heridos de bala y golpes, los hospitalizados fueron 14 policías.

El episodio finalizó cerca de las 4 de la madrugada, en momentos en que Navarro, era puesto en libertad tras fijar domicilio y quedar a disposición de la justicia.

Se sabe que uno de ellos asistió a quien le disparó con un arma de fuego. El balazo lo lesionó en la clavícula y permitió que otros manifestantes lo atacaran directamente. Primero lo golpearon con un fierro en la cara y en la nuca. Y luego lo patearon en el piso. También le dieron una cuchillada.

Según los registros de febrero de 2006, Sayago herido de muerte, fue trasladado de urgencia a Comodoro Rivadavia, con traumatismo y fractura de cráneo, y herida de bala en la clavícula lateral izquierda, de un arma calibre 22.

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