El juicio al represor Mazzaferri se retrasa por recusaciones del acusado a los jueces

El juicio al represor Mazzaferri se retrasa por recusaciones del acusado a los jueces

Desde la querella reclaman que el proceso contra el policía federal capturado el año pasado tramite “en un plazo razonable”. Por otra parte, irían a la Corte contra el fallo de Casación en la causa Harguindeguy.

El represor José Darío Mazzaferri, acusado de cometer delitos de lesa humanidad en Concepción del Uruguay durante la última dictadura, recusó a jueces federales de esa localidad y a miembros de la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná. Como resultado de ese accionar, la realización del juicio oral y público se encuentra retrasada.

Mazzaferri fue detenido en diciembre de 2013 luego de permanecer prófugo desde 2009. Cuando se concretó la captura, por parte de Gendarmería, se estimó que a corto plazo se realizaría el juicio, debido a la gran cantidad de pruebas que pesan contra el ex integrante de la Policía Federal, quien por haberse fugado no fue juzgado en la causa Harguindeguy. Sin embargo, Mazzaferri comenzó a recusar a los jueces que intervienen en la causa en su contra, logrando retrasar el proceso.

Esta conducta es similar a la desplegada en la causa Área Paraná por los imputados Jorge Humberto Appiani y Cosme Demonte, quienes consiguieron dilatar el trámite judicial mediante recursos de todo tipo. Incluso por ese motivo fueron sancionados por la Justicia.

Mazzaferri recusó al juez de Concepción del Uruguay Pablo Seró y también a los camaristas Mateo Busaniche y Cintia Gómez. Además, Beatriz Aranguren se excusó de intervenir para resolver las recusaciones a la Cámara por haber intervenido en la instrucción de la causa contra el represor, por lo cual se debe designar un conjuez.

El acusado fue procesado hace seis meses por detenciones ilegales y torturas, pero el auto de procesamiento fue apelado y esa apelación se encuentra pendiente de resolución debido a las recusaciones a los miembros de la Cámara.

La abogada querellante María Caccioppoli dijo a UNO que está evaluando la presentación de un recurso para que “se garantice un plazo razonable en el proceso”, ya que se estaría yendo contra lo fijado en ese sentido en la Constitución Nacional y en la Convención Americana de Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica), afirmó la representante de víctimas de la dictadura.

El represor fue detenido en la provincia de Buenos Aires luego de que Gendarmería siguiera sus pasos durante largo tiempo. Había cambiado su aspecto pero no había perdido contacto con miembros de su familia.

En el juicio por la causa Harguindeguy, numerosos testigos –entre ellos las víctimas de secuestros y torturas– lo señalaron como el principal responsable del grupo de tareas que detuvo ilegalmente a –entre otros– un grupo de estudiantes secundarios uruguayenses en julio de 1976. Además, tanto en los alegatos de los querellantes y fiscales, como en la sentencia del Tribunal, se hizo hincapié en la responsabilidad.

A la Corte por domiciliarias

Caccioppoli dijo que analiza la posibilidad de recurrir a la Corte Suprema de Justicia de la Nación luego del fallo de Casación Penal que confirmó las condenas y las absoluciones dictadas en 2012 en la causa Harguindeguy. Puntualmente, insistirá con el pedido de que las penas sean de cumplimiento en cárcel común y no bajo arresto domiciliario.

“Estamos evaluando ir a la Corte porque son condenados por genocidio y delitos de lesa humanidad, pero por otro lado los mandan a su casa, teniendo condena perpetua”, dijo.

“Mi posición es advertir cómo queda la Argentina frente al derecho internacional juzgando a los represores por delitos de lesa humanidad pero mandándolos a su casa. Daría la impresión de que no hay una relación razonable entre la pena y la sanción, entre la pena y el modo de ejecución de esa pena”, sostuvo.

La abogada destacó el voto del camarista Juan Carlos Gemigniani, quien remarcó que las cárceles carecen de infraestructura para brindar atención médica necesaria a los reos y que proveerles de salud es un deber del Estado para garantizarles un trato humanitario.

Gemigniani votó por rechazar el recurso de casación contra la prisión domiciliaria del exmilitar Naldo Miguel Dasso (planteado por Caccioppoli) pero a la vez exhortó al Ministerio de Justicia y por su intermedio a la Secretaría de Política Criminal y Asuntos Penitenciarios de la Nación a que “en un plazo razonable adecue las unidades penitenciarias, planificando y evaluando propuestas concretas para brindar una adecuada atención de la salud de quienes se encuentren privados de su libertad”.

En tanto, el vocal Mariano Borinsky entendió que “no se ha efectuado un debido análisis acerca de las condiciones personales del condenado” para establecer si Dasso se encuentra o no en condiciones de cumplir la pena en una cárcel. Además sostuvo que no se evaluó el riesgo de fuga y su voto de minoría fue que el Tribunal Oral Federal de Paraná volviera a evaluar esta situación.

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