"En la actualidad hay tres puntos por lo cual no estoy de acuerdo con su aplicación: cuestión económica, falta de educación y medios de comunicación que prejuzgan los hechos", dijo una de las integrantes del máximo Tribunal judicial del país. "Para nuestra sociedad tiene muchas desventajas". De esta manera, rechazó la postura del diputado bahiense, Ivan Budassi.
Si bien se mostró a favor de este instituto, resaltó que en la actualidad hay tres puntos que lo hacen problemático y por lo cual ella no está de acuerdo en su aplicación en la Argentina: cuestión económica, falta de educación y medios de comunicación que prejuzgan los hechos.
“Cuesta mucho que los testigos se presenten a declarar. Si eso pasa con los testigos, cuánto más va a costar traer a los jurados, que es una carga pública".
Mis objeciones actuales parten no de una cuestión de principios sino de una cuestión empírica y de ver cuáles son las dificultades. Lo más grave para mí es la falta de educación. Si esto no se soluciona nunca vamos a tener a la ciudadanía para que colabore en la repartición de justicia”, dijo la magistrada en el marco del el XV Encuentro Nacional de Jueces de Cámara de Tribunales Orales Federales y Nacionales.
Otro de los puntos que Argibay mencionó como complejo refiere a los problemas de infraestructura que debe padecer el Poder Judicial: “Al jurado hay que tenerlo aislado, es una de las condiciones para que no reciba presiones ni comentarios del afuera. Si el juicio dura varios días hay que tenerlos encerrados en un hotel y eso cuesta un gasto fenomenal. El juicio por jurado es muy caro”, sostuvo.
Asimismo, la magistrada destacó la importancia de “seleccionar jurados que no tengan prejuicios con lo que van a juzgar.
Otra falla de educación es que poca gente entiende el principio de inocencia, que para nosotros es fundamental. No solamente está ignorado sino que es incomprendido por la ciudadanía”.
Argibay no dejó fuera de su análisis el peso de los medios de comunicación y su incidencia ante la opinión pública. Frente a este punto advirtió que existen numerosas ocasiones “cuando alguien es considerado por la multitud culpable, la reacción es prenderle fuego a la casa del presunto perpetuador o darle una golpiza".
"Me preocupa el linchamiento público. Los jurados tienen que saber discernir y los jurados van a venir con la falta de dominio de las pasiones. Se debe hacer un juicio sereno y no en medio de las pasiones. Esto me da mucho miedo, porque puede significar sentencias espantosas”.
Argibay fue más profunda en su análisis y advirtió que “los jueces como son técnicos saben cuáles son los puntos que tienen que aclarar, la gente común no. Es una cosa notoria, la gente se transforma cuando le ponen una cámara adelante. Yo diría que no es momento para tener un juicio por jurados".
"No tenemos garantía que la gente comprenda cuál es la visión, no tenemos garantías de que sea un juicio sereno y que no esté contaminado por la mirada periodística, no tenemos garantía de que no haya sido presionado por parte de la víctima o de los imputados”.
Por otro lado, vio como una imposibilidad el factor económico que permita ediliciamente todos los tribunales orales del país para poder mantener a los miembros del jurado aislados.
“Yo no estoy en contra del juicio por jurados, ojalá lo hubiéramos establecido en su momento cuando se forjó la Constitución de 1850 y respaldaría la cuestión cultural. En este momento nuestra sociedad no es confiable para respetar las garantías constitucionales. Para nuestra sociedad tiene muchas desventajas el juicio por jurados”.

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