La titular del Juzgado Civil y Comercial del Distrito Judicial Norte, supervisó el desarrollo del trabajo de saneamiento de toda la cuenca del río Grande que lleva adelante el Municipio. «Advierto que se están realizando obras; es decir, se está cumpliendo con la manda judicial, y tendré que evaluar después, analizando detenidamente la documentación, si es suficiente o no», sostuvo la Dra. Silvia Herráez en un primer análisis.
Esa fue la apreciación de la jueza en lo Civil y Comercial del Distrito Judicial Norte, Dra. Silvia Herráez, quien inspeccionó ayer, in situ, el proceso de saneamiento de la ribera del río Grande que lleva adelante el Municipio en el marco del expediente iniciado a raíz de una presentación realizada por una ong local, ante el grado de contaminación ambiental y la presencia de gran cantidad de residuos de toda índole y origen.
La Magistrada estuvo acompañada, además, de personal del Juzgado a su cargo, del secretario de Obras y Servicios Públicos, Julio Bogado, junto a funcionarios municipales de las carteras que toman parte de las labores, y el subsecretario de Desarrollo Sustentable y Ambiente de la provincia, Ariel Martínez, y funcionarios de esa repartición.
Una vez concluida la inspección, Herráez sostuvo que «advierto que se están realizando obras; es decir, se está cumpliendo con la manda judicial, y tendré que evaluar después, analizando detenidamente la documentación, si es suficiente o no. Lo que sí rescato en este momento de la inspección es que hay un trabajo conjunto entre el Municipio y el Gobierno, y también de los vecinos que están tomando conciencia y colaborando en esta situación y es ya sumamente importante».
La Ministra del Poder Judicial había recibido horas antes la presentación municipal respecto a lo realizado luego de la resolución judicial, con dos biblioratos conteniendo más de 600 fojas, donde se plasman los trabajos que se realizaron hasta el momento.
La Jueza resaltó que «lo importante de esta causa es que ya tenemos mediciones base respecto del grado de contaminación del río Grande. A partir de allí, periódicamente se continuará con estas mediciones para poder ver cómo evoluciona el estado de las aguas; o sea, concretamente, si se va revirtiendo el problema o si se agrava, para tomar las medidas pertinentes».
A la par de todo esto, «está el tema de la limpieza urbana, de la concientización de la gente sobre la necesidad de preservar las aguas, de no generar basurales fuera de las zonas permitidas; de instalarse cloacas y pozos ciegos para evitar los vertidos directos de efluentes al río y en eso también se está trabajando».
Según explicó, el trabajo de saneamiento tiene un lapso de tiempo determinado, aunque «en cambio hay plazos semestrales para el contralor de las aguas y presentarse en el expediente y allí evaluaremos la evolución».
La Jueza admitió que «dejé asentado que por el momento la situación no afectaba la potabilidad del agua y creo que esto se mantiene; pero debemos estar muy alerta sobre este tema, como también de los aspectos ambientales».
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