El escándalo que protagonizó ayer el juez Carlos Vila, quien actualmente se encuentra suspendido en sus funciones en la Cámara Tercera del Crimen de Roca, terminó en la madrugada de ayer en el hospital, cuando fue derivado a bordo de una ambulancia tras sufrir una descompensación de la presión arterial.
Vila pudo regresar a la casa pero cerca de las 2 de la madrugada sus familiares solicitaron desde ese domicilio la asistencia del personal del hospital, ya que había sufrido un desvanecimiento.
Tras una primera evaluación se decidió trasladarlo al hospital. Luego de ser asistido durante más de una hora y media recibió el alta médica. "Vino gente trajeada y se lo llevó", contó una fuente del nosocomio.
Ayer la tensión no había disminuido. Desde el entorno íntimo de Vila indicaron que el juez amplió su denuncia en la Comisaría Tercera afirmando que faltaban libros, vajilla, la llave de su despacho de la Cámara Tercera y hasta una cortadora de pasto de la vivienda de calle República Dominicana. Por eso habría pedido al juez del caso, Gustavo Quelín, que ordene medidas urgentes para recuperar esos elementos.
Por el contrario, Hertzriken Velasco reiteró que él y miembros de su familia fueron amenazados para abandonar la vivienda que ocupaban en comodato. "El viernes aparecieron tres hombres con una linterna y un destornillador y comenzaron a forzar las rejas. Les dijeron a los chicos: "Abran o los cagamos a tiros"", relató el abogado.
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