Las elecciones legislativas del pasado domingo plantaron al Frente Cívico, de Luis Juez, como primera fuerza provincial, relegando al bipartidismo UCR-PJ, pero el triunfo (por cuatro puntos) no fue todo lo holgado que presuponía el líder de esa coalición.
La decisión de barajar y dar de nuevo alcanzará de lleno también a la organización y forma de trabajo político de la coalición. "Se acabó la experiencia de acumulación gregaria y aluvional que tuvimos desde 2003. Ahora hay que dar un salto de calidad institucional y dotar de organicidad a nuestra fuerza", anticipó Juez.
Esa idea tiene una traducción concreta a mediano plazo: el Frente Cívico se dio un año para plasmar su nueva estructura de organización, que desembocará en una convocatoria a internas abiertas en el segundo semestre de 2010, para elegir los candidatos que representarán a esa fuerza en los comicios para intendente, gobernador y legisladores que tendrán lugar en 2011.
Ese objetivo supone poner en marcha toda la estructura formal de los partidos tradicionales: entre otros aspectos, organización por circuitos, seccionales y departamentos, y elección de autoridades partidarias, algo que hoy no registra, al menos formalmente, el Partido Nuevo.
Tampoco tiene una expresión clara de conducción el Frente Cívico, guiado pura y exclusivamente por el poder del dedo y el olfato político del propio Juez, dueño absoluto de todas las decisiones.
"Natural y necesariamente voy a tener que abrir el juego a otros referentes y delegar mucho poder. No vamos a llegar a 2011 a los empujones y eligiendo gente a dedo o según encuestas", dijo Juez, en tono de autocrítica.
"Ya no son dos sino tres los partidos principales de Córdoba. Y nuestro Frente no puede quedar como una expresión esporádica y circunstancial. Nos ganamos un nivel de representatividad importante en la gente y hay que estar a la altura de las circunstancias", agregó el flamante senador electo.
La primera etapa del proceso de organización interna se dará de acá a fin de año, con la realización de 26 plenarios provinciales (uno por departamento) para evaluar la reciente performance electoral y –particularmente– el perfil de cada dirigente territorial.
En los comicios del pasado domingo, el juecismo festejó como un gran avance, respecto a 2007, la disposición de fiscales propios en todas las mesas de votación habilitadas. No obstante, el caudal de votos prácticamente se repitió: rondó el 22,5 por ciento.
Juez se plantea ahora el desafío de fidelizar la adhesión de todos los fiscales y transformarlos en potenciales dirigentes y candidatos.

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