El magistrado cuestionó a su colega por liberar a condenados por buena conducta. Aseguró que los delincuentes que asaltaron su casa fueron liberados por Galarreta. “Esto viene como consecuencia de los criterios Zaffaroni”, aseguró.
El juez federal Alfredo López decidió ofrecerse como “testimonio” si avanza el pedido de jury al titular del Juzgado de Ejecución N°2 de Mar del Plata, Juan Galarreta, magistrado que ha sido cuestionado en las últimas semanas por haber liberado a internos de Batán, a través de programas que ofrece el Estado, gracias a tener buena conducta en prisión. El caso más resonante ha sido la liberación de Rubén Galera, quien está acusado de haber violado a una joven en Playa Los lobos en mayo y quien posee ya antecedentes de este tipo de delito.
López argumentó su decisión ya que se considera damnificado por dichas resoluciones. Indicó que cuando fue violentamente asalto a mediados de marzo del año pasado, algunos de los delincuentes partícipes fueron liberados por este juez: “En el caso del asalto que sucedió en mi domicilio, varios de los delincuentes estaban en el programa de Casas por cárceles. A pesar de haber sido condenados, habían sido liberados por el juez Galarreta”.
“Ofrezco mi testimonio sobre esa circunstancia que pasé, si es necesario, en el juicio político. Me solidarizo con las víctimas de manera tal que comparto la preocupación de las familias”, señaló el juez, quien siguió cuestionando a su colega: “Esto viene como consecuencia de los criterios Zaffaroni, es decir abolicionistas en materia penal, donde se está más a favor de los delincuentes que de las víctimas”.
“Si bien no conozco el expediente, sí conozco la explicación que ha dado el doctor Galarreta. Dijo que en el último caso le otorgó la libertad en función anticipada, condicional, en virtud del informe del Servicio Penitenciario que decía que tenía buena conducta. Ahora resulta que él explica que como la sentencia del intento de violación en la cárcel de Batán no tiene sentencia firme, no la consideró, lo que me parece un despropósito. No se puede hablar de buena conducta, es sentido común”, aseguró.

Comentá la nota