«Seguimos con la ñata contra el vidrio, pero del lado de afuera», graficó ayer un dirigente juecista.
Mientras tanto, el juecismo continúa bordando una estructura de punteros y fiscales en el interior provincial, para no repetir el exceso de confianza con que pecaron en 2007.
Igual, guardan esperanzas de un acuerdo, lo que queda patentizado en la férrea negativa a dar a conocer nombres de candidatos propios a senadores y diputados nacionales.
«No vamos a manosear a nadie, porque si después arreglamos con el radicalismo esos nombres se pueden caer», explicó el juecista consultado.

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