El juecismo bloquea la gestión de Giacomino desde el Tribunal de Cuentas

El juecismo bloquea la gestión de Giacomino desde el Tribunal de Cuentas
Desde el Ejecutivo critican que demoran al máximo los expedientes que conllevan ejecución de gastos. Tregua gremial de hecho del cuerpo de delegados de la Tamse.
Mientras Luis Juez asegura que no juega a la desestabilización de su ex socio Daniel Giacomino, su mayoría en el Tribunal de Cuentas de la Municipalidad (TCM) es decisiva en el ritmo lento de respuesta a los requerimientos del Departamento Ejecutivo, trabando cuestiones importantes para la administración.

Desde que rompió definitivamente con Juez, a comienzos de 2009, Giacomino estuvo siempre en minoría en el organismo de control de los gastos, pero esta defección se convirtió en absoluta cuando Mario Agüero, actual presidente de TCM, se alejó del intendente para trabajar por la candidatura del juecista Walter Nostrala para la intendencia.

Esta es la instancia de máxima exposición para Giacomino que, por supuesto, también puso lo suyo para perder a Agüero, quien fue durante un año el único vocal del organismo que le respondía.

Desde hace un mes, el TCM tiene sin devolver la rectificación presupuestaria por 70 millones enviada por el Ejecutivo sólo a los efectos de que el organismo se dé por notificado. Pero su devolución es puesta como condición para expedirse sobre muchos otros expedientes enviados por Giacomino.

Agüero sostiene que no hay demoras y que el municipio ha tomado como norma enviar todos los expedientes con pedido de tratamiento de urgencia, una maniobra que, según el presidente del TCM, sólo se explica por el alto nivel de improvisación en el diligenciamiento de los trámites.

No obstante, el juecismo, con el acuerdo de los dos vocales radicales, promovió una auditoría -más que justificable- a la Tamse. Sin embargo, la auditoría es por los 18 meses que van del 1 de enero de 2009 al 30 de junio de 2010. Esto es, quedan afuera los años en que el propio Agüero fue vocal del directorio de la Tamse y Nostrala su presidente. Y se sabe que siempre la Tamse fue un inmenso agujero negro.

Por lo pronto, el bloque de concejales radicales ha presentado un proyecto para hacer extensiva la auditoría hasta la misma fecha de creación de la empresa, en julio de 2002.

Las críticas que provienen desde el Palacio 6 de Julio hacia el TCM consisten en señalar que allí se toman todos el tiempo disponible antes de la sanción ficta (aprobación de hecho cuando se vence el plazo fatal) para expedirse sobre los expedientes girados, que en la mayoría de los casos implican ejecución de gastos. Por ejemplo, todavía estarían sin pronunciamiento los subsidios para la Tamse del mes de setiembre.

Frente gremial

Después de haber acumulado por lo menos 25 días de paros en lo que va del año (ver página 4), el híper activismo gremial en la Tamse parece haber entrado en una tregua de hecho. El delegado gremial más importante y también miembro de la Comisión Directiva de la UTA, Alfredo Peñaloza, dijo ayer que “el interés superior es ahora velar por la fuente de trabajo”, lo que indirectamente significa bajar los decibeles de las disputas.

Además, una demanda no negociable de los delegados era que se fuerza Hugo Germán de la conducción, lo que quedó saldado cuando Giacomino lo echó del cargo.

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