Tiene 84 años y desde 1995 reclama la aplicación de la medida. El ANSES comandado por Natalia De los Santos -círculo rojo-, una empleada de Fabián Ríos, la última orden que acató de su patrón fue cuando cerró el organimo estatal para subir a un colectivo a los empleados y obligarlos a un acto de Moyano en Capital Federal el primero de mayo pasado. Los gremialistas -cuatro de copas- eso no vieron.
Andrés Martín Olaondo, un jubilado de 84 años que trabajó durante 36 años en el Senasa, denunció públicamente a la Anses por negarse a aplicar una orden de la Justicia Federal que recompone sus haberes de acuerdo al 82 por ciento móvil suprimido por el Gobierno Nacional en 1995.
El fallo favorable de la Justicia Federal rige desde noviembre del año pasado pero la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) se negó a notificarse de tal disposición a pesar de que el propio beneficiario se acercó a las oficinas locales de la avenida Tres de Abril para entregar copia de la notificación.
“Se negaron a recibirme la nota”, aseguró Olaondo a la prensa y advirtió que "su próximo paso será la radicación de una denuncia penal contra el organismo encargado de administrar el sistema nacional de jubilaciones".
“Mi historia es muy larga –relató- me jubilé en 1985 y hasta el 1995 percibí el 82 por ciento móvil y es un derecho adquirido que no me pueden sacar, por lo que apelé mediante un abogado para que me reconocieran los servicios prestados y en el Juzgado Federal me otorgaron fallo a favor en noviembre del año pasado”.
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Con absoluto desparpajo y caradurez la última orden que Natalia De los Santos -mandamás puesta por Fabián Ríos en el ANSES- "recibió fue la de cerrar el organismo estatal para obligar a los trabajadores a subirse a un colectivo y adherirse a la convocatoria de Moyano el primero de mayo pasado.
Mientras tanto el jubilado de 84 años, después de esperar algunos meses el cumplimiento de la resolución judicial, Olaondo se presentó en la Anses para insistir con su reclamo, pero “me dijeron que no me iban a recibir la notificación y por ende se niegan a cumplir con la orden del juez”.
El jubilado de Senasa aseguró que seguirá el reclamo “hasta las últimas circunstancias” a la vez que recordó el desfasaje que su haber sufrió a partir de las medidas que en 1995 dejaron de lado el 82 por ciento móvil.
“En 1985 yo comencé cobrando 360 pesos de jubilación y en 1995, cuando dejaron de pagar la movilidad, volví a cobrar 360 pesos”, recordó el jubilado de Senasa, cuyo reclamo podría representar un precedente favorable para miles de reclamos similares que esperan definición en los estrados judiciales.

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