Judiciales: "Estamos en el Arca de Noé y nos agarraron las siete plagas"

Los empleados judiciales, de mal en peor. Desde hace dos semanas, trabajan sin refrigeración. Una parte del personal de la Ciudad Judicial, de asueto, por el incendio.

Los empleados del ala del edificio de la Ciudad Judicial que da a la Avenida Perón están de asueto este martes y miércoles. Hay que limpiar los restos del incendio del fin de semana y que se disipen los gases tóxicos y el hollín que quedó suspendido en el aire.

Este martes, a media mañana, los trabajadores judiciales del otro ala del edificio, la del Ministerio Público, que da a la laguna Don Tomás, hicieron una asamblea.

Pidieron que se tomen medidas porque desde hace dos semanas el sistema de refrigeración no funciona. El secretario general del Sindicato de Trabajadores Judiciales, Ceferino Riela, se reunió con el procurador general, Mario Bongianino, para exigirle que envie una nota al Superior Tribunal de Justicia. Pero el funcionario judicial le respondió que el reclamo “no era de su incumbencia”, según contó.

“Le dije que era una cuestión solidaria, que es personal de él. Pero no tomó cartas en el asunto”, lamentó el sindicalista.

Según contó, algunos defensores y fiscales del fuero penal y civil se solidarizaron con el reclamo y enviaron notas para que se tome una determinación con el personal que trabaja sin aire acondicionado y en lugares cerrados, principalmente en estas jornadas de altas temperaturas.

“Hay boxes que no tienen comunicación con el exterior, no tiene ventanas. Tenemos gente con baja presión, tomando pastillas. Estamos poniéndole el lomo a este trabajo porque también han recrudecido mucho las presentaciones por asuntos familiares, cuotas alimentarias. Pero no se puede seguir trabajando de esta manera”, sostuvo.

“A Bongianino le dije que habíaunacompañeroa con presión baja y me contestó que llamara a la ambulancia. Es falta de empatía y solidaridad, es la diferencia que hay entre los magistrados y los empleados”, añadió.

Riela también se refirió al episodio del incendio en un subsuelo del ala más grande de la Ciudad Judicial. Este miércoles está prevista una inspección para determinar si al día siguiente se vuelve al trabajo. Este martes están removiendo escombros y limpiando los restos del siniestro.

Si el jueves es laborable todos, el gremio convocó a una asamblea para las 11.30 horas. Además de las condiciones laborales, los trabajadores vienen con un plan de lucha por un relcamo salarial.

En la asamblea de este martes, se manifestó la intranquilidad por el episodio del incendio. “El sistema de detección de incendios no funcionó. Le pedimos al STJ que mande un perito, que no sea de la empresa, proque estamos hablando de un sistema electrónico de última generación y tecnología que cuando se necesitó, no funcionó”, alertó.

El incendio del domingo se desencadenó justamente en uno de los sectores con más material inflamable. El fuego trabajó durante casi tres horas y daño estanterías y gruesos expedientes sin que sonara la alarma. Un movil policial lo descubrió a partir de una columna de humo que se observó desde el exterior.

“En caso de incendio, debería encenderse el sistema de ataque y sofocación del fuego, que consume el oxígeno del sector para que no haya combustión en dos minutos, tiempo que hay para evacuar a la gente. Eso no funcionó”, explicó Riela. “Hay que agradecerle a Dios que no había nunguna persona en el lugar”, dijo.

“Para los trabajadores judiciales, es como que vamos en el Arca de Noe y nos agarraron las siete plagas del Pentateuco, la inundación, fuego, las fisuras y roturas en el subsuelo, se filtró agua de los piletones, y la falta de refrigeración en verano y de calefacción en invierno”, señaló.

El sistema de refrigeración del edificio no funciona desde hace dos semanas. “Es un problema de mantenimiento y la empresa que lo realiza no es del medio. Esperemos que no sea como el año pasado, que tenían que pedir una pieza a Estados Unidos, porque va a tardar”, acotó.

“Estamos calientes, con sudor por un lado, y en el fuero interno, porque nadie toma cartas en el asunto. Es demasiado, no hay reciprocidad”, se quejó. Y comparó: “El empleado pone todo y cuando les pedís recategorización que no significa un peso en el presupuesto, no hay voluntad. Pero esta mole se lleva todo el presupuesto de este año y del año próximo, máxime con roturas y estas cosas que llevan mucho dinero”.

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