La medida generó incertidumbre entre los afiliados. La obra social redujo cápitas del padrón de prestadores e incorporó 18 profesionales por contrato directo. La situación se detectó cuando en los consultorios recibieron la indicación de “pedir su constancia de afiliación actualizada”.
Fuentes de la Asociación Médica de Pergamino consultadas por LA OPINION confirmaron que efectivamente en el cobro correspondiente a noviembre -que se percibió en diciembre- se observó una disminución en el número de cápitas, lo que confirma la reasignación de las mismas a otros prestadores por fuera del convenio con la entidad. Sin embargo, fueron cautos y evitaron hacer consideraciones ni evaluaciones respecto de una situación que según señalaron se planteó sin aviso ni consenso con los prestadores del sistema.
Trascendió que son ocho médicos de cabecera los que resultaron afectados por esta decisión.
Desde la obra social de jubilados y pensionados, por su parte, admitieron la reasignación de las cápitas y fundamentaron la medida en la necesidad de “hacer más equitativa la distribución de las cápitas entre los distintos prestadores del sistema, de acuerdo a la tasa de uso” (ver aparte).
En el medio de esta situación, y sin haber contado en forma previa con información oficial sobre esta determinación, un sinnúmero de afiliados del Pami se sorprendieron con la noticia de la reasignación de médicos de cabecera, una noticia que recibieron cuando varios de ellos llegaron a los consultorios para realizar sus consultas de rutina o pedir recetas. En esas circunstancias muchos de ellos recibieron la indicación de acercarse a la obra social para pedir su constancia de afiliación actualizada, documento que acredita datos personales y señala cuál es el médico de cabecera que le corresponde. Esto motivó que en los últimos días la afluencia de público en la delegación de la obra social de jubilados y pensionados fuera incesante.
Entre pedidos y tramites
“Solicitar en el Pami la constancia de afiliación actualizada”, es la indicación que recibió una buena cantidad de afiliados de la obra social. El trámite de obtención de este certificado se realiza en las oficinas de 9 de Julio al 900. Allí los jubilados realizan la fila para la obtención de un número que los deriva al sector de admisión donde son recibidos por personal de la dependencia. La credencial que obtienen refiere los datos personales del afiliado, el nombre del médico de cabecera, el ámbito de referencia para internación y otras prácticas. La credencial cuenta con una leyenda en la que se señala que “todas las prestaciones son gratuitas” y se exhorta al afiliado a denunciar cualquier cobro indebido de plus médico.
Cuestiones sensibles
Aunque nadie lo señala abiertamente, la situación planteada en torno a algunos médicos de cabecera puso nuevamente en el centro de la escena la cuestión del cobro indebido de plus. También develó aspectos de la relación médico-paciente. Independientemente de la legitimidad de la medida, la arbitrariedad de su implementación y el andar de muchos afiliados en la búsqueda de una aclaración, puso en evidencia que en una batalla silenciosa que los excede, nadie pensó en ellos como beneficiarios de un sistema de salud sobre el que tienen derechos.
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