“Juancito es muy goloso e insaciable”

“Juancito es muy goloso e insaciable”
A medida que los pronósticos electorales para el 27 de octubre se tornan más sombríos, en el alperovichismo discretamente se anticipan a buscar culpables.

Y el multimillonario Juan Manzur ha hecho méritos suficientes como para convertirse en el chivo expiatorio ideal.

“Yo no lo puse de candidato, me lo impusieron de la Casa Rosada”, se ataja el gobernador José Alperovich, mientras que uno de sus laderos vacuna con ácido: “Juancito es muy goloso. Sabiendo que está denunciado por enriquecimiento ilícito, y que la gente lo tiene sospechado como corrupto, sigue gastando millones en nuevas propiedades en medio de la campaña electoral”.

Le reprochan además que, en lugar de mostrarse amistoso con sus comprovincianos, Manzur vive obsesionado por ocultarse.

Solo viene a Tucumán los fines de semana, mientras su familia se queda en San Juan. Y tiene una particular prevención por evitar que nadie se entere de lo que pasa adentro de su gigantesca mansión en el Casco Viejo de Yerba Buena.

Mientras construía la fastuosa residencia, Manzur se preocupó por ir ofreciendo sumas siderales a todos los vecinos de alrededor, para comprarles sus casas, y así ganar privacidad.

Quienes lo conocen de chico dicen que antes no era así. Pero desde que inició su carrera política de la mano de Ginés González García comenzó a modificar algunos hábitos.

“Hoy es insaciable. No se conforma nunca”, explican. Manzur adquirió nada menos que 21 propiedades inmuebles en un lapso de seis años, mientras ejercía funciones públicas.

Así se desprende de sus propias declaraciones juradas realizadas ante la Oficina Anticorrupción.

El abogado Oscar López recordó que “en 2003, cuando ingresó a la función pública provincial, Manzur contaba con un patrimonio aproximado de 370.000 pesos, según su primera declaración jurada. Al presente, por las declaraciones juradas en su condición de Ministro de Salud de la Nación, ese patrimonio se ha incrementado desmedidamente en por lo menos 22 veces su patrimonio, y ello sólo tomando el dibujo contable-financiero realizado por el ministro”.

“Si se computa la totalidad de los bienes obtenidos producto de la continua actividad delictiva de enriquecimiento del acusado con los dineros del erario público de los tucumanos y actualmente de la salud de los argentinos, así como el valor real de mercado, tanto en Tucumán como en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias de San Juan y Mendoza, el patrimonio ilícito se incrementa ya en una proporción geométricamente escandalosa respecto a la referida", planteó López.

La última denuncia contra Manzur, realizada por el dirigente peronista Enrique Romero, pide que lo investiguen por la presunta malversación de 1,8 millones de pesos durante la Convención Constituyente en la que se habilitó la reelección de Alperovich.

Romero explicó que el gobernador firmó en 2006 un decreto asignándole 1,8 millones a la Convención, que encargó la administración de los recursos a Manzur, a quien se le entregó una chequera con tal fin.

"De esta chequera se emitieron los valores para hacer efectivos 1,8 millones de pesos, que nunca fueron rendidos, porque los gastos autorizados por la Ley 7469 fueron erogados en su mayoría por la Legislatura de Tucumán, estando expresamente prohibido pagar suma alguna a los Convencionales Constituyentes", señaló el denunciante.

"Para poder blanquear esta falta, la Convención en su última sesión realizada el 6/6/6 se rindió cuenta así misma, mediante un Proyecto de Resolución autoaprobándose la utilización de 1,8 millones manejados discrecional y arbitrariamente por Manzur, y sin ningún comprobante", sostiene Romero.

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