Juan Carlos Romero: "Los salteños tienen derecho a recuperar el tiempo perdido"

Juan Carlos Romero: "Los salteños tienen derecho a recuperar el tiempo perdido"
El senador nacional Juan Carlos Romero decidió volver a ser candidato a gobernador de Salta y, a pocas horas del anuncio, ya reveló cómo piensa encarar la carrera hasta los comicios provinciales. Explicó que armará una propuesta de gobierno a través de foros que organizará en todas las regiones de la provincia, e invitó a todos los sectores sociales, políticos, gremiales y empresariales a sumarse al debate. Planteó, además, su certeza de que el próximo Gobierno nacional llevará a la Argentina a ser “un país normal”, y de que los salteños elegirán “cambiar el modelo feudal que impulsan el gobernador y sus hermanos”.
¿Por qué decidió volver a ser candidato a gobernador?

Porque quiero volver a poner a Salta en la senda del crecimiento y recuperar el tiempo perdido. Cuando me fui de la gobernación, en 2007, por prudencia busqué no afectar a quienes me sucedieron para que nadie pudiera decir que sus torpezas fueron responsabilidad mía. Pero en el Gobierno muchos aprovecharon para decir que Juan Carlos Romero se había ido, que no estaba. Hoy vuelvo y me hago cargo de mi gestión, y que ellos se hagan cargo de la de ellos. Yo ahora estoy dedicado a pensar un proyecto para volver a encaminar la provincia, que ha perdido totalmente el liderazgo regional y hay que recuperarlo.

¿Cómo piensa hacerlo?

El futuro de Salta puede ser muy alentador si sabemos trabajar con el nuevo país que se viene. Yo creo que el modelo kirchnerista está agotado y vamos a buscar un nuevo esquema de relación de fuerzas con la Nación. Pensamos elaborar un programa que les vamos a plantear a todos los candidatos presidenciales que nos quieran escuchar y que incluirá temas de integración, coparticipación y reivindicaciones para Salta y la región. Sergio Massa será el primero porque con él tenemos diálogo, pero no el único, porque quien llegue al gobierno en 2015 va a necesitar el apoyo y las ideas de otros sectores y fuerzas políticas.

¿Cómo prevé ese programa?

Vamos a trabajar en la conformación de un frente con organizaciones sociales, políticas, gremiales y productivas, para que lo armemos entre todos. La gente de la capital y el interior tiene que saber que no vamos a ir a llevarle una receta preconcebida. El proyecto va a surgir de todos los sectores a través de foros en cada una de las regiones de Salta. Queremos escuchar y armar junto con la gente el proyecto de crecimiento de cada rincón de la provincia. Y también que se comprometan para llevarlo adelante.

¿Qué cambió en usted desde que dejó de ser gobernador?

Soy la misma persona pero los tiempos, las circunstancias, la percepción de las cosas, van cambiando. Este mundo cambiante requiere nuevas ideas, nuevos actores y nuevas soluciones. De última yo seré el más veterano, pero veo que hay mucha gente que merece una oportunidad de aportar y de trabajar por Salta.

¿Qué es lo que hay que corregir?

En Salta hay desvíos propios de una provincia chica llena de atavismo y de ataduras al pasado, propio de grupos muy cerrados. Hay que abrirse más y evitar que esos grupos se enquisten en los poderes Judicial y Legislativo para sostener un unicato, como el que tenemos hoy, una especie de monarquía hereditaria del subdesarrollo. Hay que lograr que Salta alcance un equilibrio institucional. Por el lado de la gestión, hay que recuperar la pasión por hacer cosas nuevas. Hay temas como la lucha contra la drogadicción, la inseguridad, el empleo joven o la calidad en la educación, que hay que atender. Hacen falta ideas nuevas para enfrentar estos problemas nuevos.

¿Cómo ve el futuro del país?

Soy muy optimista porque veo el potencial de la Argentina. Nos merecemos un Gobierno normal, que dialogue con todos los sectores, minimice los enfrentamientos, castigue los casos de corrupción y deje a la gente actuar con libertad. Con eso creo que el país sale para arriba rápidamente. Ya lo hemos demostrado muchas veces. Cuando la gente vea que puede haber un modelo distinto, normal, yo confío en que va a elegir a cualquiera de las fuerzas no kirchneristas. Y en Salta la opción claramente somos nosotros.

¿Qué valoración hace del actual Gobierno provincial?

No hace falta que yo haga un análisis, la gente ya no hizo. El castigo electoral de 2013 fue demás elocuente. En Capital la gente ve la ineficiencia, la corrupción y la soberbia todos los días en la calle, y así votó. La gente está cansada, frustrada por las promesas incumplidas. Lo importante es no resignarnos a este abandono.

¿Y cambió algo desde entonces?

El afán del gobernador es instalar una monarquía familiar hereditaria, que llevaría a la provincia a un sistema feudal. Eso es evidente para mí, aunque entiendo que no es lo que más le importa a la gente, que todos los días lucha por el trabajo, el transporte, las tarifas, la inflación. Pero si corremos todo eso, vemos que hay un modelo de concentración de amigos y familiares para enriquecerse y para dominar la provincia para siempre. Creo que los salteños se merecen una propuesta política superadora. Salta no merece descender de ser una provincia exitosa a una provincia convertida en un feudo del gobernador y sus hermanos.

¿A quién le interesa reunir en su frente electoral?

A mí me gustaría juntar a todos, pero no voy a dar nombres para que la gente no salga mañana y diga: “A mí no me llamaron todavía”... (risas).

Creo que todas las fuerzas no kirchneristas deberíamos tener al menos algunos puntos en común en temas institucionales, sociales, etc.

En la elección de senador nacional usted caminó mucho la provincia. ¿Ahora la estrategia va a ser la misma?

No hay ninguna tecnología que sustituya el contacto con la gente y el compromiso, aunque ahora los objetivos son más claros que antes. En 2013 la gente que me apoyó sabía que yo no le podía resolver sus problemas inmediatos. Ahora le vamos a mostrar que puede participar y que queremos escucharla para encontrar las soluciones. No hay nada más energizante para mí que el contacto con la gente, a pesar de que uno se encuentra con situaciones dolorosas.

En los últimos años, desde el Gobierno y muchos medios se han hecho acusaciones e iniciado causas judiciales en su contra. ¿Qué responde a eso?

Más de lo que dijeron ya no pueden inventar. Esto comenzó hace unos dos años cuando este Gobierno quiso renovar su mandato y me percibieron como una amenaza porque yo daba muy bien en las encuestas. ¿Qué hicieron? Lo más simple: dijeron “a éste lo hundimos desprestigiándolo”. Y entonces, cuatro años después de haberme ido del Gobierno, inventaron varias causas judiciales con una gran cadena de prensa oficialista para desprestigiarme. Yo no soy otra cosa que una víctima de persecución política.

Algunos de sus rivales políticos ya aseguran que vuelve para hacer el ajuste y nuevas privatizaciones. ¿Es así?

De ninguna manera. El ajuste ya lo está haciendo la inflación y la gente ya lo está sufriendo. Entonces, no son tiempos de hablar de ajuste y mucho menos de darles incertidumbre a los empleados públicos. Lo que hay que hacer desde el Estado es ayudar a crear empleo, no achicar el empleo. Por eso es que no solo vamos a proteger el empleo que existe -tanto público como privado-, sino que vamos a crear programas para que los jóvenes tengan su primer trabajo y para impulsar nuevas actividades productivas. Tampoco son épocas de privatizaciones, ni en Salta ni en ninguna parte.

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