Juan Carlos Romero: El caradura de 2014

Juan Carlos Romero: El caradura de 2014
Uno a uno los insólitos argumentos que usó Romero para no presentarse ante la Justica para rendir cuentas por una causa de corrupción
Juan Carlos Romero, ex gobernador y actual Senador nacional por Salta, evadió ayer, como ya lo hizo en innumerables oportunidades, la declaración ante la Justicia, por causas de corrupción en las que está imputado. En el caso específico de ayer, recusó al Juez José María Alvarado Solá con argumentos vergonzosos. La causa, lo investiga por 90 hectáreas de una extensión llamada La Ciénaga, adquiridas por la Provincia para fines sociales que terminaron en el patrimonio familiar del ex Gobernador, durante su gestión.

Ayer, a través de su abogado, hizo una serie de acusaciones en sus fundamentos para recusar al Juez y asegurar que “no tiene las garantías constitucionales para declarar”. En primer lugar, dijo que fue citado a declarar sólo él y no los otros 14 imputados en la causa por apropiación de La Ciénaga. Obviamente no pueden ser citados y declarar todos los imputados un mismo día, amén de que el principal investigado es él y por eso el juez lo llamó a prestar declaración indagatoria en primer turno. El Juez Alvarado Solá no indicó que no serían llamados, pero Romero intenta justificarse por el orden.

También aseguró que recibe un “linchamiento mediático”. Esta es una afirmación totalmente desvergonzada de quien manejó y maneja los medios más poderosos de la provincia, como son El Tribuno y Radio Salta AM840, sin contar los que posee en Orán y Tartagal. Agregó, que había una campaña mediática en su contra, cuando sus medios se encargan hasta la actualidad de escrachar a personas y familias enteras inocentes.

También puso en duda la honradez del juez, lo que es bastante natural para alguien que le tiene pánico a la palabra “honradez”. Romero fue quien nombró a la mayoría de los jueces de la provincia, sin embargo, éste juez es imparcial, y hasta procesó al secretario personal y actual vocero de prensa del senador, Fernando Palópoli, por “incumplimiento de deberes de funcionario público y peculado”. La causa está elevada a juicio, pero no hay novedades procesales al respecto.

Por último, mencionó nuevamente que existen medios que tienen información judicial sobre sus causas antes que él sea notificado. Como propietario de medios, Romero sabe que todos tienen fuentes. Sólo a modo de réplica, aclaramos que siempre publicó las noticias luego de que hayan sido notificados los involucrados. Romero debería tener más cuidado, ya que no sería descabellado que algunas fuentes provengan de su entorno.

Pero esto no acaba aquí, la caradurez se extiende a su declaración jurada, donde dice no tener un peso, por lo que la AFIP debería actuar de oficio para saber la proveniencia de la cantidad de inmuebles que el Senador posee en capital y Cafayate como así también yates , autos de lujo y hasta tendría una isla en el Caribe donde suele pasar más de la mitad del año, pese a que es Senador y debería estar trabajando para quienes lo votaron.

De esta manera osó pedir informes de pautas publicitarias a medios locales, siendo muchos los que opinan que carece de autoridad ética y moral para hacerlo. Desde que asumió Juan Manuel Urtubey se entregan los informes de pauta todos los años en base a pedidos que efectúa el alfil romerista Gonzalo Guzmán Coraita. Recuérdese que en sus doce años de gobierno Romero no entregó ni un listado con las pautas que asignaba a sus medios ni los otros. Esto, inclusive, habría constituido el delito de desobediencia judicial, ya que su último secretario de prensa, Iván Romero, no presentó los informes de pauta como fueron solicitados por la justicia y esto le costó una causa penal en su contra.

Además, cuando Urtubey asumió en 2007, no había ni un papel ni archivo en el Gobierno sobre la asignación de pautas. Pero es evidente que Romero tendría la costumbre de llevarse cosas, ya que cuando el actual mandatario provincial entró a la casa gubernamental de Las Costas no había ni un solo cuadro en la pared, siendo que todo lo que estaba allí dentro eran bienes propiedades de la provincia.

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