El rey dijo que está "en buena forma", pese a los numerosos problemas de salud y la crisis económica del país
Atento a la situación, el rey prefirió evitar todo tipo de conmemoración, pero concedió una entrevista en televisión en la que aseguró sentirse con "energía e ilusión" para seguir reinando. Coronado hace 37 años, pidió unidad a los españoles para salir de la crisis y mostró su preocupación por el desempleo, en una nota en la que el caso Urdangarín, las cacerías en Botswana y una supuesta amante alemana brillaron por su ausencia.
Aunque no nació en España ni pisó el país del que hoy es jefe de Estado hasta que tuvo 10 años, ninguna otra personalidad podría representar más genuinamente el arquetipo español ante los ojos del mundo. Y aunque no consiguió contener los escándalos de corrupción y polleras incubados en el seno de la familia real, continúa siendo el mayor garante del "modelo" monárquico y el defensor más aguerrido de la integridad territorial de un país aquejado por las tensiones separatistas.
Menos aún el rey pudo mostrarse cerca de su pueblo cuando, sumido en una crisis económica sin precedentes, fue sorprendido en medio de una frívola cacería de elefantes en Botswana.
Las frecuentes intervenciones quirúrgicas que necesitó en el último lustro proyectan una sombra de preocupación sobre su estado de salud. Una sombra que ayer fue acentuada aún más por su hermana, la infanta Pilar de Borbón, que reconoció que el rey será operado nuevamente el próximo miércoles por una dolencia "mecánica" en la cadera izquierda.
Sin embargo, bastó que Juan Carlos concediera una de sus contadísimas entrevistas televisivas para que su autoridad y vigencia fueran ratificadas. En una conversación excesivamente amable con el veterano periodista Jesús Hermida, el rey -nacido en Roma el 5 de enero de 1938- dio un mensaje de unión y solidaridad. Y, gracias a sus menciones -y a sus omisiones- logró encender un potente remolino en el que pudieron apreciarse en su entorno las lealtades y los rencores.
"Alguna de las cosas que más pueden preocupar y que están en la mente de muchos españoles es la falta de trabajo, que lleva a que millones de familias no puedan vivir con dignidad, y a que los jóvenes tengan que salir de España a buscar trabajo, a buscar lo que puedan, nos duele mucho", afirmó el rey ante una audiencia televisiva estimada en 2,7 millones de espectadores, en su alusión más sentida sobre la crisis local.
SIN REFERENCIAS
Sin embargo, en este diálogo público definido como "una conversación entre dos hombres de una misma generación hablando sobre su generación" por la Casa Real, se evitaron notablemente todos los temas que dieron forma y hedor al pasado annus horribilis de la corona española.
La primera entrevista televisada en 12 años no hizo referencia alguna, ni directa o indirecta, al juicio realizado a su yerno Iñaki Urdangarín, que fue imputado por malversación de fondos públicos, ni al recuerdo de su inadecuada escapada africana, que en su momento llegó a obnubilar la dura noticia de la fractura -y posterior operación- de su cadera.
El silencio de la ausencia también brilló en cuestiones de gran sensibilidad social, como los suicidios provocados por el creciente número de desalojos por impagos de hipotecas -hubo 400.000 viviendas familiares ejecutadas desde el comienzo de la actual crisis, y se estima que el número podría, incluso, duplicarse en el próximo lustro- o la responsabilidad del sector bancario español en la actual crisis económica y financiera.
En esta estudiada línea de extrema corrección política y celo institucional, tampoco hubo menciones, ni siquiera elípticas, a la unidad de la familia real ni a la crisis de imagen de la corona -en especial la personal- que hizo caer en picada su popularidad, especialmente tras la cacería de elefantes y los renovados rumores sobre su supuesta infidelidad matrimonial hacia su esposa, la reina Sofía.
Estos percances, en conjunción con la gravedad de la situación social, llevó a que, de acuerdo con una encuesta reciente publicada por el diario El Mundo, sólo el 40% de los consultados respalde su continuidad en el trono de España.
El 45%, en cambio, se inclina por una inmediata abdicación en favor de su hijo, el príncipe Felipe, quien logró mantener su reputación a salvo de los diversos focos de incendio mediático que florecieron en el Palacio de la Zarzuela en los últimos meses.
EL ANNUS HORRIBILIS
El rey y su familia tuvieron un 2012 con complicaciones
ENERO
Se publica el libro La soledad de la reina, que habla de las frecuentes infidelidades del rey
FEBRERO
Su yerno, Iñaki Urdangarín, comparece ante la Justicia por malversación de fondos
ABRIL
Operan a Juan Carlos de la cadera tras caerse durante una cacería de elefantes en Botswana
SEPTIEMBRE
The New York Times pone en duda el origen de la fortuna personal del rey, estimada en diez millones de dólares
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