Según el relato del agredido, los hechos ocurrieron luego de un intercambio de palabras y una mala reacción de una persona que podría ser uno de los propietarios del local. Se radicó una denuncia penal en la Comisaría.
Según relató Alejo Fernández, "el jueves (viernes a la madrugada) estaba en el pasillo que lleva a los baños cuando saliendo se me acerca una persona que no sabía quién era, si era patovica o dueño, y me empieza a preguntar cosas. Y me dice si lo acompaño hasta el final del pasillo. Cuando salimos de ahí, me preguntó si estaba fumando porro, a lo que le contesté que no. Ahí se acerca otro patovica y le avisó que no estaba haciendo nada. Pero él me seguía preguntando cosas. Le contesté por qué me hacía tantas preguntas porque no sabía quién era. Cuando le dije eso, me agarró con el brazo, me rodeó el cuello y me llevó arrastrando. Me apretó tan fuerte que no podía respirar y me desmayé", le contó a EL CIVISMO.
En tal sentido, explicó que "cuando me despierto estaba afuera en el piso con la cabeza cortada, me sacó un pedazo de diente y me raspó todo. En ese momento ya no había nadie. Creo que ni bien caí al piso y golpeé, me desperté. Es lo que supongo. Estaba con un amigo pero salió del local cuando me estaba levantando". Respecto de la persona que lo agredió, sostuvo que "averigüé quién es. Era uno de los tres dueños de Emme".
Con la musculosa toda ensangrentada, se movilizó hasta el Hospital Municipal para curar sus heridas. "Cuando salí del local, pasaban dos policías que en la Comisaría me dijeron que eran de calle. Andaban por ahí, vieron que me sacaron así, me levantaron y me dijeron que me vaya al Hospital. Habían llamado a una ambulancia, pero como vieron que me levantaba la cancelaron y me fui en remís con un amigo".
Fernández afirmó que asistía a Emme "bastante seguido. Por eso mismo el otro patovica le dijo que no estaba haciendo nada. Pero avisado y todo, me sacó mal del lugar por la fuerza. Cuanto mucho, si quería me agarraba del brazo y me sacaba".
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