La organización Tupac Amaru y ATE tomaron el Concejo Deliberante para exigir más médicos en un centro de salud tras la muerte de un nene. Largas horas de negociación.
Después de más de seis horas de deliberaciones, el ministro de Salud, Juan Carlos Behler, firmó una acta de compromiso para destrabar la situación, en la que se comprometía a nombrar tres médicos que atendiesen a la población de la zona de influencia. La líder piquetera Nélida Rojas, prometió en la asamblea que daba por finalizada la toma: "Si el lunes no están los médicos, quilombo".
Con esa frase, culminó una jornada movida en el edificio de calle Belgrano de la Villa Tulumaya, lindante con la Terminal de Omnibus del pueblo. Allí, Rojas y sus adherentes, junto a Raquel Blas y delegados gremiales de centros de salud y del Hospital Sícoli sumaron más de cien personas que coparon la sede del Concejo a las 9 y esperaron la llegada de funcionarios provinciales para conseguir soluciones para la atención sanitaria de la población.
En el transcurso de la toma, saltaron varias carencias, particularmente la falta de médicos y enfermeros en distintos establecimientos y postas sanitarias de Lavalle, lo que obligó a que Behler firmara el acta y se comprometiera a volver en 15 días para seguir buscando soluciones a los diferentes planteos.
Este reclamo nació de un hecho lamentable: el fallecimiento de un nene de dos años y medio, después de que se atragantara con una bolita. Murió en el camino desde el Centro de Salud de Costa de Araujo al Hospital Sícoli, debido a que no había médico que lo atendiera en el primero. Esta muerte, ocurrida el 14 de julio pasado, pasó de ser una desgracia familiar a un acontecimiento político que vuelve a poner en el candelero la gestión sanitaria en la provincia (ver aparte).
A media mañana llegó el ministro de Desarrollo Humano, Carlos Ciurca, quien trató de apaciguar los ánimos e, incluso, se puso a buscar un chofer para la ambulancia del nosocomio.
El centro de salud de Costa de Araujo atiende a los 7.000 habitantes del pueblo, pero tiene una vasta zona de influencia que llega hasta el norte de San Martín, por lo que en total abarca alrededor de 15.000 pacientes potenciales.
Allí, la atención médica sólo cubre las horas de la mañana, por falta de profesionales. Según ATE, harían falta seis médicos más (sólo se ofrecieron tres para salir del paso), cinco enfermeros para cubrir turnos rotativos de 12 horas cada uno, personal idóneo en farmacia (actualmente el dispensario es atendido por un administrativo, sin conocimientos de medicamentos) y cubrir el servicio de esterilización, que no tiene personal.
La oferta de Behler es cubrir hasta el 31 de julio la atención del centro de salud con profesionales de otros nosocomios del departamento y a partir del 1 de agosto poner tres médicos fijos. Ésta es la promesa que deberá cumplirse para que no vuelvan las medidas de fuerza.
A este panorama se suma el hecho de que el Sícoli se queda sin directora en los próximos días, por lo que Behler está buscando reemplazante. Además, los delegados gremiales denuncian que faltan 10 profesionales por el alejamiento de los médicos, cuyos cargos fueron congelados.
Durante toda la toma del edificio, los levantiscos estuvieron acompañados por el presidente del Concejo, Gerardo Vaquer, quien dijo que ese cuerpo declaró la emergencia sanitaria del departamento en el 2006 y que todavía está vigente, porque nada ha cambiado desde entonces.

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