Jorge Telerman: “El MAR ha sido una de las mejores cosas que me han pasado”

Jorge Telerman: “El MAR ha sido una de las mejores cosas que me han pasado”
El Presidente del Instituto Cultural bonaerense, en conversación con “el Retrato…”, habló sobre la otra cara del Museo de Arte Contemporáneo y destacó el aspecto de inclusión social sobre el que trabaja a diario.
El Museo de Arte Contemporáneo causó sensación desde el primer momento que abrió sus puertas. Además de las exposiciones, la estructura y el lobo marino (marca registrada Marta Minujín) que antecede la entrada, cabe destacar el aspecto inclusivo de un museo que se abre a toda la comunidad. Un lugar activo, dinámico, con vida constante y, sobretodo, repleto de niños y jóvenes. Un museo que dejó atrás la solemnidad de los antiguos salones para abrir paso a un nuevo concepto de interacción entre el artista y el espectador.

Fue en ese marco que Jorge Telerman, presidente del Instituto Cultural bonaerense, reconoció en diálogo con “el Retrato…” que sus objetivos no sólo se han cumplido con la apertura del MAR sino que se ampliaron: “Estamos muy felices. Sentimos que estamos haciendo bien nuestra tarea, hay más gente que la imaginada aún en los cálculos más optimistas”.

El ex Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, además, enfatizó que “uno de los errores que se suelen cometer es fortalecer esa barrera entre lo masivo y la calidad, como si hubiera un arte para entendidos y un arte entretenido y masivo. Toda política cultural y pública, no sólo tiene que tender a garantizar los derechos de quienes quieran usar lo que fuere, la salud, la educación, la cultura, la seguridad sino que además tiene que tener como objetivo central la ampliación de ese derecho, es decir que más gente acceda a ese derecho”.

Mientras en el MAR se trabaja de una manera científica para conocer la cantidad de personas que visitan un museo por primera vez en su vida, donde se estima que el 50% es público nuevo, el titular del Instituto Cultural también destacó la variedad de ese público sobre un museo inclusivo, diferente, que le abrió las puertas a todos y dejó atrás ese tradicionalismo que distanciaba al público de las galerías de arte.

“Efectivamente hay una proporción muy alta de gente que por primera vez viene a un museo en su vida, que le perdió el miedo, le cambió la idea que tenía del museo como una pieza aburrida y a la que venerar con respeto y distancia, sino un lugar de encuentro donde se produce comunidad, uno se encuentra con su semejante con quien forma parte de una sociedad”, manifestó.

“En este caso Mar del Plata, y más en verano, tiene esa cualidad que buscábamos: que el encuentro sea efectivamente diverso y amplio, no solamente un encuentro de clases sociales, sino también un encuentro de edades, de gustos y de distintos argentinos. Vienen muchísimas familias, chicos hippies con rastas y también señoras tradicionales que deben haber dejado los ruleros hace media hora. De las rastas a los ruleros hay de todo”, contextualizó.

Además, Telerman indicó que “este museo, que es majestuoso, es una obra única en la Argentina y en la región que va a funcionar más como centro cultural que como museo. Esto es agitar la vida de Mar del Plata en el plano social, cultural, económico y productivo de la ciudad. Sobre todo porque es el único de estas características en la región”.

Asimismo, señaló que no se va a desaprovechar la posibilidad de exponer obras que no sean de arte contemporáneo pero es el concepto de lo contemporáneo lo que va a regir el MAR, un museo que está dirigido a “mejorar la vida de hoy”, hacer un lugar donde la comunidad marplatense y argentina en general se reencuentra y toma conciencia de las muchísimas cosas que nos unen como sociedad.

“Eso es lo formidable. Por eso esas ideas tan usuales en los artistas, como la nota que le hicieron a Marta Minujín (NdeR: “El arte es lo único que nos va a salvar”; Ejemplar de “el Retrato…” N° 209) que es una frase que viven diciendo hace rato todos los artistas y los filósofos. El arte nos cura y nos salva. Las comunidades se encuentran o se destruyen a través de su arte, su cultura, sus formas de vida. Y un lugar como este tiene eso como objetivo, reencontrar a la comunidad”, esbozó.

Reencuentro que implica mucha inclusión social. En ese sentido, se llevan a cabo programas específicos, que comprenden chicos de hogares carenciados, zonas marginales, jóvenes en situación de drogas, de calle o de marginalidad y grupos con distintos tipos de discapacidades neurológicas o motrices.

Ante ese panorama, el responsable de Cultura bonaerense destacó que “esas son unas de las cosas que más nos emocionan, en general toda la movida es integradora pero además hay todo un capítulo de integración social muy fuerte, son fabulosos los beneficios y muy tangibles que se encuentran tanto con el deporte como con el arte y la cultura”.

En consecuencia, resaltó que las políticas culturales que tienen por objetivo la inclusión social deben ser capaces de sostenerse con este tipo de programas: “Que no sea esta única vez que ese chico venga al museo y que vive en situaciones materiales muy precarias o en hogares disfuncionales o en muchas de las situaciones complejas que tiene la sociedad. Seamos nosotros capaces de estimularlos e inspirarlos para que vuelvan al museo y que comience a través del arte y la actividad cultural a darle un nuevo sentido a su vida”.

Este es un momento de incertidumbre, de cambio en todo el mundo y las sociedades que mejor transitan esas incertidumbres son aquellas que sus políticas públicas están atentas y dan capacidad de tránsito a esas inquietudes. La gente se vuelve en esos casos a la cultura para dejar de lado los problemas que le presenta la cotidianeidad.

“Hay países que le dieron un lugar de escucha y de interacción a la producción artística y cultural y a una sociedad y un pueblo que puedan ser partícipes de eso. Es un fenómeno muy atractivo por eso digo que hoy hay que estar más atento a esas cosas, ya hay datos concretos y mensurables, en épocas de incertidumbre es habitual que los fenómenos culturales tengan cierta efervescencia”, opinó.

Por otra parte, Telerman hizo referencia al terreno lindante al museo, un espacio completamente vacío, en donde se tiene pensado construir la Plaza de MAR: “Hicimos un acuerdo con la intendencia y con Gustavo Pulti para que nos ceda ese terreno. No es una exageración, este se va a convertir en uno de los centros de circulación de arte y cultura más lindos del mundo. En esta plaza vamos a ir montando muestras populares de alta calidad y con un escenario que va a ir cambiando de acuerdo a la época del año. Lo central va a ser lo que suceda en el museo y en sus alrededores queremos hacer algo que ilustre eso, por ejemplo ahora es el arte pop y de los ’60, entonces hacer una muestra de los íconos populares de esa época. Queríamos que sea algo que esté ligados en su vida a Mar del Plata”.

La muestra vigente estará en exposición hasta Semana Santa y para ello, el Presidente del Instituto Cultural quiso agradecer a todas las instituciones y coleccionistas privados que “nos han ayudado formidablemente”, puesto que todas las obras han sido prestadas al Museo de Arte Contemporáneo.

En tanto, durante el invierno habrá una pausa de entre 45 y 60 días y Telerman confirmó que la entrada no tendrá costo alguno como hasta ahora: “Queremos que el museo se instale, el 2014 va a ser libre y gratuito. No le rehúyo a ese tema, por el contrario, me parece que el que pueda aportar tiene que hacerlo, más adelante reflexionaremos sobre eso pero no queremos que el factor económico sea un impedimento para entrar al museo”.

Si bien no quiso adelantar mucho sobre lo que se viene para las vacaciones de invierno, confesó que hay varias propuestas en carpeta, una de ellas será una exposición sobre la historieta argentina. "Ya terminamos de definir, son todas muy divertidas, hay una intervención sobre artistas argentinos sobre la historia de la historieta que es una muestra hermosísima que tenemos en mente hace mucho. Argentina es uno de los países más talentosos en producción de historietas, cómics y personajes, Walt Disney estuvo atento a la producción argentina en su momento, asique se viene algo muy importante sobre eso”, respondió.

Con la satisfacción del sueño cumplido, Telerman confesó que el próximo es simplemente el que vaya surgiendo: “Tengo muchos sueños. Justamente, esta muestra es un sueño que soñamos con Edgardo Giménez hace 15 años aproximadamente y todo llega. Sin duda ha sido una de las mejores cosas que me han pasado. Es una conjunción de un edificio fantástico, majestuoso y decisiones políticas que yo realmente admiro, que Scioli haya decidido hace 3 o 4 años hacer un museo en este terreno baldío, en Mar del Plata, de estas características, para mí es realmente encomiable”.

En ese sentido, hubo mucha crítica con respecto a la inversión que esto requiere, habiendo tantas necesidades en otros sectores, Telerman, manifestó: “Los argentinos somos así, después cuando todo sale bien nos queremos hacer dueños del éxito. Hubo una decisión política más importante de Daniel de hacerlo y se hizo. Esta muestra sin este museo seguramente tampoco hubiera tenido esta repercusión asique lo bueno es cuando se alinean los planetas y eso paso aquí”.

En su momento, Telerman realizó una comparación entre el MAR y el Guggenheim de Bilbao en el País Vasco, un museo que catapultó cultural y turísticamente a nivel internacional a una ciudad que era meramente industrial, consultado sobre si se buscó lograr un efecto parecido con Mar del Plata, respondió: “Afortunadamente Mar del Plata no pasó la crisis de Bilbao, en la actividad portuaria y pesquera y en los astilleros, pero sin duda es comparable porque a partir del Guggenheim, Bilbao fue uno de los centros de atracción artístico y cultural más importante de España y el museo que acababa de abrirse era como este. Nosotros queremos hacer cosas que si querés verlas tengas que venir a Mar del Plata”.

Y confesó que su idea es que Mar del Plata se convierta en la gran ciudad de festivales de la Argentina: “Es una ciudad muy intensa en artes visuales y en música, tiene todo para serlo. Mar del Plata podría tener el festival de cine que tiene y darle aún más fuerza, traer una bienal de arte, que durante todo el año haya un festival por mes, pero eso ya sería meterme en política marplatense”.

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