Consultado sobre la investigación de los asesinatos de Sergio Cárdenas y Nicolás Carrasco -en el marco de la presentación de una pericia crucial-, el gobernador Alberto Weretilneck evitó un pronunciamiento claro, e incluyó en su reclamo de justicia el caso del homicidio del Sargento Churrarín.
Si bien el Gobernador fue categórico cuando se le consultó por los asesinatos de policías -“que se pudran en la cárcel”, fue su frase en relación al homicidio de un efectivo de Pilcaniyeu-, prefirió un tono más conciliador para analizar la situación del expediente que investiga los asesinatos del 17 de junio de 2010. Consultado sobre la causa impune de los dos jóvenes barilochenses asesinados en el marco de la represión policial, esgrimió: “Como sociedad necesitamos un veredicto judicial, sea condena o absolución y fueran quienes fueran”.
Luego prosiguió: “Exigimos Justicia en todos los casos, en el de muerte de los dos chicos y también en la del Sargento Churrarín”.
Sobre la diferencia de tiempos en los avances de esas dos causas, el mandatario justificó que “hay casos en los que hay pruebas en el lugar del hecho y se pueden resolver en 24 horas. Otros como el de los chicos de junio, se dio en un lugar con muchas personas y durante un largo lapso”.

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