Pablo Javkin se convirtió en el nuevo chico de la tapa. Con su proyecto de boleta única convertida en ley, ayer su teléfono no paró de sonar, entre felicitaciones varias y llamados de casi un centenar de radios de toda la provincia.
—¿En qué cambia para el ciudadano el sistema de boleta única?
—Cambia en muchos sentidos. Las boletas no se imprimirán antes, y también hay cambios respecto a lo que sucederá en el cuarto oscuro. Antes nos encontrábamos en el cuarto oscuro con cientos de boletas y costaba encontrar a la que se quería votar. Acá se llega con el documento, el presidente de mesa entregará una boleta con todos los candidatos por categoría (a gobernador, intendente, diputados y senador provincial, además de la de concejal), se ingresa al cuarto oscuro y con una birome se marca el candidato de preferencia, se dobla la papeleta y se introduce en la urna. Será un cuarto oscuro sin boletas. Lo que va a estar adentro del cuarto oscuro es el afiche con todas las listas completas.
—Se trata de un salto cualitativamente importante. ¿En el régimen de qué país se inspiró para hacer este proyecto de ley?
—El sistema de boleta única se usa en casi todos los países, incluso en América latina. Es un avance sustancial por cómo es nuestro sistema electoral, Córdoba y Santa Fe los incorporarán desde el 2011. Acá hay una discusión de fondo: si los partidos políticos tienen el monopolio de las candidaturas, el derecho de la gente a votar es algo que debe garantizar el Estado. Y hasta ahora hay como una ley implícita de que si la boleta no está porque el partido no la puso no importa, se embroma el que no fiscaliza bien. Se naturalizó la violación de un derecho constitucional como es el derecho a elegir.
—¿Con esta nueva ley en qué se perjudica la política de aparatos y el clientelismo?
—En el voto cadena, el robo de boletas, la entrega anterior de boletas... Pero salió: a veces los milagros suceden en la política. Valoro mucho que haya salido por unanimidad en el Senado; tuvo el aval de todos los sectores políticos, incluso del justicialismo (sin el respaldo del PJ no hubiéramos podido avanzar). Tenemos que aprovechar para hacer un sistema más transparente. Cuando uno está adentro del sistema debe buscar hacer todo más transparente. Cada vez que hay una elección la gente se queja mucho, pero pasan dos o tres años y se olvida. Esta nueva ley le facilita las cosas a la gente y transparenta mucho el sistema.
—¿Este mismo sistema se podrá implementar en las internas abiertas de 2011?
—No está previsto para la primaria, hay una media sanción del Senado en ese sentido pero me parece que no existe consenso en Diputados. La mejor oportunidad para hacer debutar el sistema no sería la primaria porque hay mucha mayor cantidad de listas, pero sí para las generales. La política funciona mucho poniéndose en posición relativa. Todos están tratando de ver a quiénes les conviene. Ahora lo que podrá suceder es que alguna birome se quede sin tinta y habrá que pedirle una nueva al presidente de mesa. Más allá de esto, el nuevo sistema es mucho más sencillo. Y ni hablar del tema de los costos, porque nadie imprimía la cantidad de boletas necesarias, se imprimían muchas más. Además, otros partidos presentaban listas para cobrar el dinero que el Estado pagaba. Era absurdo seguir gastando semejante cantidad de dinero en boletas electorales. Esto cambia absolutamente. Es una ley a favor de los santafesinos.
No habrá veto
El ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti, dijo que la ley Javkin “parece un avance para transparentar los procesos electorales” y, tras sostener que “fue aprobada por la mayoría en Diputados y apoyada en Senadores, mal puede el Ejecutivo estar vetando lo que fue votado por amplia mayoría en la Legislatura santafesina”.


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