Se recuperaron estanques y cascadas. Se hizo un sistema de drenaje para reabrir los senderos originales que se inundaban.
Con la puesta en valor de algunas de sus áreas más emblemáticas, el Jardín Botánico se renovó para recibir al más del medio millón de personas que lo visitan anualmente.
Las obras se suman a la reciente inauguración del Jardín de Mariposas y a la restauración del invernáculo principal, junto con la reconstrucción de caminos internos, la instalación de nuevos bancos y la reparación de varias esculturas que habían sido vandalizadas.
El invernáculo principal tiene una superficie de unos 1.000 metros cuadrados que albergan especies de plantas tropicales, subtropicales y carnívoras, y allí se cambiaron todos los vidrios y se colocó una malla antigranizo para proteger a las distintas especies de las inclemencias del tiempo. Ya se recambiaron 1.500 vidrios, se pintó el invernáculo y se construyó una cámara de desagote en una de las puertas de ingreso.
Este invernáculo estilo art nouveau fue traído en el año 1900 desde Francia y representa un magnífico ejemplo de la utilización de hierro y vidrio en las construcciones de principio de siglo. Además, es el único abierto al público.
Las obras también incluyen la delimitación de los senderos internos, que siguen el trazado original del ingeniero Carlos Thays. Gracias a estos trabajos se están recuperando áreas sistemáticas de plantas, organizadas por familias botánicas. También se están recuperando los cubresuelos, lo que permitió la incorporación de 250 nuevas especies de plantas.
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