El sábado pasado el mediodía, luego de una intensa ola de robos, vecinos de un barrio de Pilar comenzaron a restringir el acceso al lugar.
Los ciudadanos habían solicitado al Concejo Deliberante la autorización para cerrar las calles, pero desde el legislativo no se expidieron aún, pese a que la idea tenía el visto bueno del Ejecutivo.
Sin embargo, cansados de los robos, los frentistas adujeron que querían ser "respetuosos de los tiempos legales", pero la realidad los apuró. La primera calle por la que arrancaron es Las Golondrinas y ruta 234.
Fue así que con largos postes, comenzaron a cerrar parte del barrio, al cruzarlos sobre ciertas calles de acceso, para evitar la circulación de vehículos, lo que, entienden, servirá para que los delincuentes no ingresen con facilidad.
El proyecto de los vecinos había sido presentado por la concejal radical y también habitante del barrio, Claudia Zakhem, idea que prevé cerrar la mayoría de los accesos y al mismo tiempo señalizar las salidas habilitadas.
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