El gobernador aseguró que todas las reuniones que mantuvo en la Embajada de Estados Unidos fueron para buscar colaboración en materia de seguridad. Su nombre había aparecido en unos cables desclasificados.
Básicamente, se sacó a la luz la relación que tuvo el ex subsecretario de Seguridad, Carlos Rico, con miembros de la DEA (Agencia de Investigación de Drogas de Estados Unidos). Rico fue cuestionado durante toda su gestión por la participación que tuvo en grupos comandos especiales durante la última dictadura militar y por haber sido denunciado por los organismo de Derechos Humanos como integrante del siniestro D2 (Departamento de Inteligencia 2 de la Policía de Mendoza).
Jaque aseguró que "no tengo nada que esconder", que seguirá trabajando con la DEA para combatir el narcotráfico y "que se hacen noticias de una situación que no lo amerita, porque nunca oculté nada y voy a seguir trabajando".
A su vez, el ex ministro de Seguridad Juan Carlos Aguinaga justificó los cónclaves y aseguró que "toda la vida se hicieron cursos de perfeccionamiento entre distintas fuerzas", y explicó que incluso Aníbal Fernández se había enterado de la reunión en la que estuvo presente.
En tanto, el diputado por el justicialismo federal Daniel Cassia expresó que los cables no revelan nada nuevo.
Por su parte, el radical Luis Petri y la senadora del ARI Alejandra Naman se mostraron preocupados. Petri expresó que el gobernador fue "a rendir examen a la Embajada de Estados Unidos", mientras que Naman señaló que estaba asombrada "por lo que no se conoce de la historia".
La historia de las reuniones de Jaque con funcionarios de la Embajada de Estados Unidos surgió de la desclasificación de cables hecha por Wikileaks y publicados en Página 12.



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