Datos del Ministerio de Hacienda revelan que se destinan menos recursos que los previstos. Para la oposición, van a gastos corrientes.
Al mismo tiempo comienza a hablarse del presupuesto del año que viene, cuando las obras serán fundamentales para "posicionarse" de cara a las elecciones. En el primer sondeo realizado entre los intendentes oficialistas el martes pasado, el pedido repetido es adelantar algunas obras, especialmente las relacionadas al agua y saneamiento. La otra preocupación son los planes de vivienda atrasados.
El presupuesto de "trabajos públicos" votado para este año es de 789 millones de pesos. Hasta octubre se habían ejecutado sólo 407 millones, según figura en las planillas del Presupuesto Ejecutado, del Ministerio de Hacienda.
Si se sigue el mismo ritmo de inversión "sobrarían" 382 millones de pesos a fin de año. O, leído de otra manera, si se cumpliera a rajatabla ese presupuesto, en dos meses el Gobierno debería invertir de manera express 382 millones de pesos en obras.
Pero la subejecución es mayor si se toma todo el presupuesto de "erogaciones de capital", tal como hace la oposición para criticar. Según aseguran los legisladores de la UCR y el PD, el gobierno presupuestó 1.100 millones y sólo ha ejecutado 600. Aseguran que en realidad se trata de una maniobra financiera para disimular un déficit mayor y aumentar los gastos corrientes.
"No hay forma de que cumplan con el presupuesto que planearon. Claramente hay una subejecución. Por un lado, inflan las erogaciones y luego hacen transferencia de partidas. Cuando se discutió el presupuesto el ministro de Hacienda dio una cifra y el de Infraestructura mencionó una cifra mucho menor", dijo Sergio Moralejo, senador del radicalismo.
Pero Carlos Aguinaga, del PD, asegura que en realidad es una forma de administrar que ha sido constante en los gobiernos de Celso Jaque y de Julio Cobos. Denuncia que se inflan presupuestos para contratar más personal. "Es una constante de los últimos gobiernos. Si se analizan los presupuestos del Gobierno de Cobos y el de Jaque, son idénticos: destinan el 91 por ciento a gastos corrientes", dijo Aguinaga, quien acusa que muchos de los recursos de obras terminan destinándose a contratar personal.
"Cobos sumó 5 mil nuevos empleados y este gobierno ya va por una cifra similar. Después piden contraer deuda para cubrir gastos corrientes. Eso no lo vamos a permitir", disparó Aguinaga.
Extraoficialmente, allegados al Gobierno aseguraron que, en realidad, parte de la "subejecución" se debe a que, en el caso de las obras nuevas, hay una larga demora inicial en el proceso, especialmente por las licitaciones. Por eso los recursos no se destinan inicialmente y sí cuando se destraba el proceso administrativo del "inicio de obra". "El presupuesto se termina de cerrar como en marzo del año que viene y ahí se puede saber lo ejecutado realmente", explicó un conocedor del tema. No hubo respuesta de manera oficial.
Las obras preferidas
Hay una larga lista de obras difíciles de seguir. Pero hay un grupo al que el gobierno presta especial atención y que, esperan, avance. En esa lista hay dos que son primordiales porque son muy visibles y, cuando estén inauguradas, esperan que produzcan alto impacto. Se trata del Metrotranvía y el nudo de Acceso Sur y Paso. Ambas siguen en ejecución y son construidas por Ceosa, la empresa con más obra pública a cargo. También las dos podrían estar listas a principios del año que viene.
Otro grupo de obras que se transformaron en fundamentales, pero por la emergencia del sector son las relacionadas con el servicio de agua potable y cloacas. El presupuesto del año que viene estará "recargado" por obras destinadas a ese fin (la Provincia subsidiará esos trabajos). Incluso los intendentes pidieron que el plan previsto para los próximos tres años se adelante todo para 2011.

Comentá la nota