Jaqué evitó la Vendimia Solidaria comiendo con diplomáticos

Jaqué evitó la Vendimia Solidaria comiendo con diplomáticos
Ni el Gobernador ni sus ministros fueron al encuentro que organiza el empresario Daniel Vila. Desdramatizaron los silbidos.
Llamativamente y por primera vez el Gobernador cambió la Vendimia Solidaria que organiza el titular de Grupo Uno, Daniel Vila, por una recepción del cuerpo consular a los embajadores; un acto que no se llevaba a cabo desde hacía varios años y que ahora volvió a ocupar un lugar en la agenda oficial de Vendimia.

Mientras en el entorno del Gobernador intentaban digerir los silbidos y abucheos recibidos en el acto central de la Vendimia, ayer la única actividad oficial que tuvo como protagonista a Jaque fue un almuerzo en la bodega de Eduardo Pulenta, en Vistalba.

Allí, en un clima distendido y de negocios, el mandatario compartió la mesa con empresarios y representantes de distintas partes del mundo que llegaron a Mendoza para participar de la fiesta mayor.

Mientras, bastante lejos de ahí, en su estancia de San Isidro, el empresario Daniel Vila, titular del Grupo Uno, organizaba una vez más la "Vendimia Solidaria" junto con la flamante Reina Nacional de la Vendimia 2010, María Flor Destéfanis, y su virreina, Tamara Otero, y en la que se logró recaudar $ 4 millones en donaciones, dinero que luego será repartido en obras de ayuda social.

Esta año Jaque cambió su agenda (las anteriores ediciones de la Vendimia Solidaria siempre lo tuvieron como asistente) y con sus ministros Carlos Aranda (Seguridad), Pérez (Infraestructura, Mercau (Producción) y Adaro (Gobierno), y el ex gobernador Octavio Bordón, apostó por un agasajo y despedida a los embajadores en busca de plantear las opciones que ofrece Mendoza para las inversiones extranjeras y estrechar aun más los lazos comerciales, informaron desde su entorno.

"Antes era común el almuerzo pero se había dejado de hacer. Ahora el cuerpo consular busca retomar este evento", se limitó a explicar Adaro ante las consultas de por qué el plantón a Vila.

Menos evidente

Para los alfiles de Celso Jaque los abucheos e insultos al Gobernador no tuvieron incidencia en el desarrollo general de la Fiesta y tampoco calaron hondo como para causar preocupación, admiten.

Esta vez no hubo acusaciones a sectores de la oposición, (en 2009 se apuntó a la hinchada de Godoy Cruz por la silbatina y por elevación al cobista Alfredo Cornejo como el promotor) y se limitaron a decir que "fue menos evidente", o "la gente tiene derecho a expresarse", y se reiteró que es "parte de la democracia".

Sí minimizaron por completo el hecho y lo atribuyeron a un minúsculo grupo de gente que estaba en la parte superior del Teatro Griego Frank Romero Day. Además destacaron que en los otros sectores partieron aplausos.

Asimismo hay quienes aún no pasan el trago amargo y en estricto off consideraron inapropiado que el mandatario se camuflara con la canción de la Virgen de la Carrodilla para aminorar el impacto negativo de la reprobación de la gente.

"No me pareció apropiado que use a la Virgen", dijo un hombre de Gobierno que pidió extrema reserva de su nombre.

El fantasma de la silbatina de 2009 comenzó a flotar en el aire en los días previos al festejo. A raíz de esa negra experiencia se montó un operativo para que el Gobernador estuviera rodeado de público afín.

Sin embargo la desaprobación del público se hizo sentir, aunque en menor escala.

De acuerdo a Francisco Pérez "estamos muy contentos con el desarrollo de la Fiesta. Tuvo un marco excelente. Había unos 60 embajadores", destacó.

"Los silbidos no reflejan lo que aconteció en la Fiesta; fue solamente un sector. Siempre hay gente que tiene espacio para eso. Es lo mismo de siempre", reflexionó después el ministro de Infraestructura.

"En lo personal me duele", asintió Raúl Mercau. "Pero la población tiene derecho a manifestarse. Lo que sé es que tampoco fue todo el Anfiteatro. Por eso no se debe dramatizar sobre esta situación", acotó el ministro de Producción.

En tanto, para Mario Adaro es parte del juego "de la democracia" y aseguró que "entendemos la expresión de la gente". Asimismo consideró que, "más allá de ese momento en particular, no hubo una cuestión de rechazo masivo y el saldo general de la Fiesta fue positivo".

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