Japón: el nuevo primer ministro asume con la promesa de combatir la deflación

Japón: el nuevo primer ministro asume con la promesa de combatir la deflación
MICHIYO NAKAMOTO

El nuevo ministro de Finanzas de Japón aseguró que el gobierno se endeudará para darle impulso a la alicaída economía local. Al mismo tiempo, Shinzo Abe, el flamante primer ministro, presentó ayer su gabinete, el cual se ocupará principalmente de “combatir la crisis”.

En una conferencia de prensa tras su nombramiento, Taro Aso anunció que emitirá bonos y elevará el tope de la deuda nueva para el año fiscal 2012.

“No nos vamos a atener al tope de deuda de 44 billones de yenes (u$s 514.000 millones para el año hasta marzo)”, adelantó Aso. El límite de deuda fue fijado por la anterior administración del Partido Demócrata de Japón, que fue derrotado este mes por el partido Demócrata Liberal de Abe.

El yen ayer cayó a su nivel más bajo en dos años contra el dólar, como anticipo de las medidas inflacionarias del gobierno de Abe y el potencial ablandamiento monetario por parte del Banco de Japón.

Como primer ministro en 2008-09, Aso lanzó enormes paquetes de estímulo económico para combatir las consecuencias de la crisis financiera global antes de perder el poder.

Abe dio ayer a conocer su gabi

nete, que está formado por estrechos aliados y expertos para impulsar su agenda de recuperación económica, horas después de haber sido formalmente designado el séptimo primer ministro en seis años. Prometió crear un “gobierno que combatirá la crisis”, que enfrentará la deflación que hace tiempo persigue a Japón, y también la solidez del yen.

“Las energías de todo mi gabinete estarán puestas en la implementación de una política monetaria audaz, una política fiscal flexible y una estrategia de crecimiento que fomente la inversión privada”, aseguró Abe.

El nuevo primer ministro prometió reflacionar la economía a través de estímulo fiscal y ablandamiento monetario. También pidió al Banco de Japón que lleve adelante un ablandamiento “ilimitado”, y amenazó con reducir la independencia del banco central mediante cambios legislativos, si la entidad no introduce una meta de inflación de 2%.

Pero el ministerio de finanzas se opone al gasto para estímulos elevados que, según Abe, son necesarios para impulsar la economía (que hace poco entró en su quinta recesión en 15 años) a menos que el gasto adicional sea financiado con alzas de impuestos.

A la cartera de preocupa la situación fiscal de Japón, con el Fondo Monetario Internacional advirtiendo que en marzo la deuda pública bruta llegará a 236% del tamaño de la economía.

Takao Toshikawa, editor del boletín informativo Insideline, señaló que Aso “es el único con poder de mantener en línea al ministerio de Finanzas”.

Aso también asumirá el cargo de ministro de servicios financieros, que supervisa al regulador del sector.

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