El relevamiento incluye Comallo y Bariloche.De mil habitantes, 66 presentaron algún trastorno.
Un total de 66 personas cada 1.000 habitantes de esta localidad padecieron de alguna afección en sus vías respiratorias, o de índole gastrointestinal u oftalmológica que podrían considerarse atribuibles al fenómeno volcánico según el Ministerio de Salud Pública.
En Comallo, los resultados arrojaron un promedio de 46,55 casos por cada millar de pobladores mientras que en Bariloche la tasa disminuyó a menos de seis sobre la misma cantidad de vecinos, de acuerdo al "Informe de afecciones probablemente relacionadas con exposiciones a la ceniza".
La investigación a la accedió "Río Negro" fue elaborada por el Departamento de Estadística y Epidemiología de la cartera sanitaria rionegrina tomando en consideración las emanaciones.
El monitoreo diario se efectuó basándose en los datos aportados por los consultorios externos, guardia y centros de salud; escrutándose los libros de guardia confeccionados entre el 5 de junio y 2 de julio pasados; luego de la catástrofe.
En menor medida, se atendieron trances vinculados con afecciones de la piel, contabilizan las primeras conclusiones oficiales.
De los registros en general, se derivó que la patología más frecuente fue en las vías respiratorias. Se vieron consultas por tos, rinitis (secreciones nasales), irritación de garganta, asma, bronquitis crónica e insuficiencia cardíaca congestiva.
El estudio tomó en cuenta la situación por la que debieron atravesar 1.219 personas en total en esos tres puntos poblacionales, donde Jacobacci cuenta con algo menos de 10.000 habitantes, 2.000 en Comallo, y más de 100.000 en Bariloche. Con este cúmulo demográfico, se calculó la tasa de personas con problemas.
La médica Odila Arellano, del área departamental, aclaró que sólo se trata de afecciones con síntomas de irritación que no tienen demasiada entidad como para pasar a ser una denuncia de enfermedad, y que en el caso de Jacobacci se sumaron más atenciones al tratarse del hospital, que es el único prestador.
En cambio, en Bariloche hubo una mayor dispersión de la atención sanitaria al actuar también los privados.
La experta explicó que se produjo un incremento en las consultas entre el 12 y 18 de junio pasados al registrarse la mayor voladura de ceniza por acción de fuertes vientos.
Dentro de las gestiones que desarrolla este ministerio, el Comité de Emergencia (Coe) le encargó al Área de Salud Ambiental tomar contacto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) con el propósito de recoger información acerca de las posibles causas patogénicas que pueden llegar a desprenderse transcurrido un mayor tiempo de exposición a las cenizas.
El Coe envió días pasados a un equipo de Salud Mental para intervenir en situaciones de crisis del propio personal del hospital de Jacobacci ante el inusual crecimiento de la demanda sanatorial.
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