Italia, ante el riesgo de la inestabilidad política

Italia, ante el riesgo de la inestabilidad política
El avance de Berlusconi amenaza a la centroizquierda
Faltan dos semanas para las elecciones parlamentarias del 24 y 25 de este mes y, pese al frío polar que golpea a Italia, se recalienta el termómetro de una campaña electoral en la que ha irrumpido el tan temido fantasma de la ingobernabilidad.

Según las últimas encuestas -la ley electoral prohíbe difundir sondeos los 15 días anteriores a la votación-, ganará la centroizquierda, liderada por el Partido Democrático (PD), de Pier Luigi Bersani. Pero será una victoria a medias -claramente en Diputados, pero probablemente no en el Senado-, lo que abriría las puertas a un panorama de ingobernabilidad e inestabilidad tan alarmante que, incluso, ya se habla de nuevas elecciones en el corto plazo.

Si Bersani obtiene esta victoria a medias, será en parte debido a una controvertida ley electoral, pero también gracias a una milagrosa remontada del ex premier Silvio Berlusconi. Pese a haber sido considerado un virtual cadáver político cuando se vio obligado a renunciar a fines de 2011, el Cavaliere logró achicar a entre 5 y 7 puntos la diferencia con la centroizquierda.

Según un sondeo del diario Corriere della Sera, Berlusconi, de 76 años, que sigue haciendo promesas "shock" de devolución y reducción de impuestos, así como de amnistías fiscales, alcanzaría el 29,7% de los votos junto a la coalición de derecha que lidera con la xenófoba Liga Norte.

En la vereda de enfrente, la centroizquierda de Bersani -aliado al partido Sinistra y Libertá del gobernador de Apulia, Nichi Vendola- se mantiene en el primer puesto con entre 37 y 38% de la intención de voto.

Lo más alarmante es que las últimas encuestas destacan que, cuando faltan sólo dos semanas para las elecciones, el 18% aún no sabe por quién votar, mientras que un 21% sí admite que podría cambiar de idea.

Por todo esto, el escenario electoral italiano dejó de ser bipolar y comenzaron a moverse por lo menos otros tres protagonistas importantes. El centro, representado por el premier saliente, Mario Monti, y sus aliados, que si bien bajaron al cuarto lugar en la intención de voto, conquistarían cerca del 13% de los sufragios.

Dentro de la contienda también está el ex magistrado Antonio Ingroia, que con su nuevo partido de extrema izquierda, Revolución Cívica, obtendría entre un 4 y un 5% de la intención de voto.

Y también está el Movimiento Cinco Estrellas, del cómico genovés Beppe Grillo, que se opone a todos los partidos tradicionales y que se convirtió en la fuerza más popular entre los jóvenes que por primera vez saldrán a votar.

Grillo logró aumentar su consenso, al obtener entre un 14 y un 15% de las intenciones de voto (que podrían ser aún mayores, según algunos sondeos, superando incluso al Partido del Pueblo de la Libertad, de Berlusconi).

Las encuestas coinciden en que Bersani ganará la mayoría absoluta en Diputados, donde existe un premio de mayoría a nivel nacional.

Pero el mayor problema está en el Senado, donde, como existe un premio de mayoría a nivel regional, la situación es más compleja, ya que la centroderecha podría imponerse en las regiones de Lombardía, Veneto y Sicilia.

COALICIÓN DE GOBIERNO

De triunfar la derecha en esas regiones, Bersani no tendría la mayoría en el Senado y se vería obligado a formar una coalición de gobierno con el centrista Monti.

Semejante coalición, para muchos analistas, sería bastante inestable, porque sería muy ardua, si no imposible, una convivencia entre el "profesor" -que impuso la receta del rigor, el alza de impuestos y los recortes para salvar a Italia del abismo financiero- y alguien de "sinistra" como Nichi Vendola. Sin contar que nadie sabe cómo se moverán los demás partidos.

"El resultado será un Parlamento ingobernable y, por ende, una legislatura que durará pocos meses y después volveremos a votar", vaticinó ayer el veterano periodista Eugenio Scalfari en el diario La Repubblica, en un editorial en el que se quejaba del "multipolarismo" que caracteriza estas elecciones legislativas, que "complica las cosas y desorienta a la gente".

Ayer, en el penúltimo domingo antes de las elecciones, fiel reflejo de una campaña cada vez más al rojo vivo, Monti atacó a su predecesor Berlusconi, al acusarlo de estar comprando "votos con el dinero de los italianos" con promesas de cosas irrealizables. Además, dijo que la Unión Europea (UE) temía un eventual retorno del ex premier.

"Eso puede traer popularidad, pero sería la prueba de un país sustancialmente sin memoria y yo no quiero pensar que los italianos sean así", señaló respecto de las promesas de anular impuestos de Berlusconi.

Las afirmaciones de Monti provocaron la inmediata reacción de Berlusconi, que cargó duramente contra el actual premier. Entrevistado en un programa televisivo, Berlusconi consideró ayer "indecentes" las palabras de Monti y calificó de "tonterías" las consideraciones sobre la preocupación de la UE sobre su figura política..

Del editor: qué significa.

Sacudida desde hace años por un fuerte cimbronazo económico, Italia no puede darse el lujo de sumar una crisis política que estanque la situación.

Comentá la nota