Israel sorprendió ayer al declararse dispuesto a negociar con el nuevo gobierno libanés, dominado por la organización radical chiíta Hezbollah, si este reconoce al Estado judío y acepta iniciar negociaciones de paz.
Todos los problemas y diferencias pueden llegar a ser solucionados si Líbano acepta negociar, dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores israelí, Jigal Palmor. El ministerio emitió también un comunicado en el que pedía conversaciones al nuevo gobierno en Beirut. “Israel llama al gobierno libanés a solucionar todas las cuestiones pendientes entre ambos países a través de las negociaciones y el respeto mutuo”, señala el texto.
El paso sorprendió porque Israel considera hasta ahora una organización terrorista a Hezbollah. El designado primer ministro libanés, Najib Mikati, anunció el lunes la formación de un gobierno dominado por Hezbollah sin la participación significativa de fuerzas proocidentales.
Israel espera que el nuevo gobierno consiga más estabilidad en el país vecino, dijo Palmor. El portavoz también señaló que su país espera que se incremente la legalidad en la frontera común.
Las conversaciones de paz entre Israel y el Líbano están interrumpidas desde 1994. Las fuerzas israelíes salieron en mayo de 2000 del sur del Líbano. Según el comunicado del gobierno, Israel espera que el Ejecutivo libanés cumpla todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, especialmente la 1701, que puso fin a la guerra entre Israel y el grupo chiíta Hezbollah, librada en el verano de 2006, que causó 1200 muertos del lado libanés, en su mayoría civiles, y 164 del israelí, la mayor parte de ellos militares.
Dicha resolución prohíbe a Hezbollah desplegar armas al sur del río Litani y establece que la Fuerza Interina de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL) se encargue de supervisar el embargo.
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