El FMI y la UE aceptaron la solicitud de ayuda de Dublín. Aunque los fondos irán destinados principalmente a los bancos, el Estado irlandés se hará cargo de la devolución
Los ministros de Finanzas europeos mantuvieron una sorpresiva conferencia telefónica ayer y dieron el visto bueno al pedido de ayuda de Irlanda, que se convierte así en el segundo país de la eurozona (el primero fue Grecia) en recibir un salvataje financiero para no caer en cesación de pagos o default.
“Aprobamos la solicitud de asistencia financiera de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional de parte del gobierno irlandés”, afirmó Rehn. “Se requiere proveer asistencia a Irlanda para salvaguardar la estabilidad financiera en Europa”, expresó.
Ya desde el miércoles pasado, cuando por primera vez el gobierno irlandés sugirió que no podría hacer frente a la crisis sin ayuda externa, los mercados comenzaron a cambiar de tendencia, dando por descontado que el salvataje llegaría tarde o temprano. La noticia del acuerdo pone punto final a estas especulaciones. (ver tapa de F&M)
El rescate, a tres años, será de un monto de entre 80.000 y 90.000 millones de euros (entre u$s 110 millones y u$s 120.000 millones) e irá destinado principalmente al quebrado sector bancario irlandés. El acuerdo alcanzado ayer supondrá, además, el estreno del mecanismo de rescate comunitario ideado por la UE y el FMI en julio pasado para blindar a el euro del riesgo de contagio de la crisis de deuda griega a otros países del bloque, para lo que se creó un fondo de Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FESF), dotado de u$s 1 billón, desde donde saldrá la ayuda a Irlanda.
El Reino Unido y Suecia, dos países de la UE que no son miembros de la zona euro, ofrecieron contribuir con “préstamos bilaterales”.
Aunque el dinero irá destinado principalmente a los bancos, los préstamos serán concedidos al Estado irlandés, que se hará responsable de su devolución. Por eso, anticipándose a las condiciones que el FMI y la UE le impondrán a cambio del rescate, el gobierno irlandés terminó ayer de redactar un severo plan de ajuste cuatrienal, que será presentado mañana y cuyo objetivo es reducir el déficit actual de 32% hasta el 3% del PIB en 2014 a través de recortes por u$s 20.000 millones (10% del PIB).
Si bien no hay muchos detalles, el primer ministro irlandés, Brian Cowen, adelantó que se achicará significativamente el tamaño del sistema bancario y se podrían crear impuestos adicionales sobre, por ejemplo, las propiedades y los “super-ricos”.
En los nuevos presupuestos también se contemplan drásticas reducciones de las prestaciones sociales y, quizá, del salario mínimo interprofesional, que con casi 9 euros la hora, es el segundo más alto de la UE.
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